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Somos una organización dedicada a las consultoría de gestión empresarial ubicada en Bizkaia. Nuestro conocimiento, junto con el de nuestros colaboradores, nos permite desarrollar proyectos de gestión en los ámbitos de la calidad, medioambiente, seguridad y salud laboral, estrategia y personas, e implantar soluciones personalizadas e integrales para la consecución de objetivos concretos que permitan mejorar la competitividad de nuestros clientes.

jueves, 18 de junio de 2015

Trasvases, etiquetado y fichas de datos de seguridad. Medidas preventivas.

Recientemente un hombre falleció por ingerir lavavajillas accidentalmente en un bar. El dueño del bar sirvió al cliente por error lavavajillas en vez de vino blanco. El fatal error se cometió cuando alguien utilizó una botella sobrante indebidamente identificada para guardar lavavajillas. Por accidente se guardó esta botella cerrada en la nevera y ahí el lavavajillas perdió su olor, por lo que al servirlo el cliente no distinguió por el olor que en vez de vino era un producto de limpieza, ya que a simple vista tenia aspecto de vino blanco. Para más información se puede consultar el siguiente enlace.


Lo importante de esta historia, y la lección a aprender es que todo producto ha de estar adecuadamente identificado, en todo momento, tal y como determina la legislación vigente.

Asimismo la mayor fuente de error está en, no ya en los productos suministrados originalmente por el proveedor ya que estos vienen en contenedores adecuados para el producto, y correctamente identificados, sino en los pequeños trasvases que se realizan dentro de la empresa para facilitar su manipulación, como en la noticia que abre este post.

El trasvase:

En las operaciones de trasvase de sustancias químicas, especialmente cuando se trasladan de un envase a otro productos o preparados peligrosos, es cuando se producen la mayoría de los accidentes: quemaduras, intoxicaciones, incendios, etc. El origen de estos problemas suele ser, casi siempre, el desconocimiento de los efectos nocivos de las sustancias que se manipulan y la ausencia de prácticas de trabajo seguras. A continuación presentamos una serie de medidas que pueden ayudar a prevenir accidentes en operaciones de trasvase de sustancias químicas que son aplicables tanto en las grandes industrias como en las pequeñas empresas o laboratorios.

  • Disponer siempre a mano o localizable la ficha de datos de seguridad del producto a trasvasar. En ella se determina que hacer en caso de derrames accidentales, intoxicaciones, contactos accidentales, etc…No confundir con la ficha técnica!!!!.
  • Trasvasar, en la medida de lo posible, pequeñas cantidades de productos; en el caso contrario, hay que emplear una zona específica para ello. Las sustancias peligrosas se deben trasvasar en lugares fijos, ventilados y con control de derrames, limitando las operaciones manuales a las mínimas posibles.
  • Evitar el trasvase de sustancias por vertido libre, salvo para envases de pequeña capacidad. Se deben utilizar embudos para llenar recipientes que tengan la boca estrecha, trasvasar por gravedad (vertido de una sustancia desde un recipiente que esté más alto que otro) utilizando un grifo regulador del caudal o bien emplear sistemas mecánicos de bombeo. 
  • Facilitar el manejo (inclinación) de recipientes de tamaño mediano (10-20 litros) instalando sistemas de basculación mecánica, siempre que también dispongan de un grifo para efectuar los trasvases. 
  • Cerrar siempre los recipientes una vez extraída la cantidad de producto que se necesita, volviendo a dejar el envase en el mismo lugar donde estaba almacenado.
  • Las sustancias inflamables y tóxicas deben trasvasarse en lugares bien ventilados y, preferentemente, bajo sistemas de extracción localizada que capten los contaminantes que se desprendan en su mismo punto de emisión.
  • Disponer de sistemas de visualización o indicadores de nivel para saber cuándo se está completando la carga de un recipiente y de ese modo evitar derrames o salpicaduras. 
  • No absorber los derrames de sustancias peligrosas con trapos o papel, aunque se lleven guantes; hay que prever sustancias neutralizadoras para cada caso y abundante agua para la limpieza. En ningún caso debe emplearse serrín para absorber líquidos inflamables, puesto que es un polvo combustible y aumentaría la inflamabilidad. 
  • Utilizar guantes resistentes al producto químico trasvasado y pantalla facial para evitar contactos con esas sustancias, especialmente con las corrosivas. 
  • Trasvasar a velocidades lentas, evitando las salpicaduras y las proyecciones, cuando se trate de líquidos o polvos inflamables. Las cargas electrostáticas que se generan en las operaciones de fricción entre materiales diferentes constituyen un peligroso foco de ignición. Igualmente, hay que evitar que se formen atmósferas peligrosas en el interior de los recipientes eliminando la entrada masiva de aire: llenar los recipientes desde el fondo empleando embudos adecuados para ello y aplicar, cuando sea necesario, sistemas de inertización (por ejemplo, nitrógeno).
El envase y etiquetado:

Como medida básica se deberá garantizar la idoneidad de los envases frente a las agresiones físicas o químicas a que puedan estar sometidos. Los tipos de recipientes empleados con mayor frecuencia son los bidones, latas, tarros, botellas, cajas, sacos, toneles, embalajes compuestos, recipientes a presión, embalajes metálicos ligeros, etc. Algunos de los materiales más frecuentes de estos recipientes son: metal (acero, aluminio,…), madera (natural, contrachapado o aglomerado), plástico, etc. 

La etiquetado de las sustancias y productos químicos debe ajustarse a lo indicado en la normativa vigente (R.D. 363/1995, R.D. 255/2003 y R.D. 717/2010 por el que se establece el Reglamento CLP). Así el etiquetado deberá contener al menos:
  • Nombre, dirección y número de teléfono del proveedor o proveedores.
  • Cantidad nominal de la mezcla contenida en el envase salvo que ya esté especificada en otro lugar del envase.
  • Nombre comercial o la denominación de la mezcla. 
  • La identidad de todas las sustancias componentes de la mezcla que contribuyen a su clasificación por lo que respecta a los peligros para la salud humana.
  • Pictogramas de peligro. Los pictogramas de peligro tendrán forma de cuadrado apoyado en un vértice. Cada pictograma de peligro cubrirá, al menos, un quinceavo de la superficie mínima de la etiqueta dedicada a la información exigida, y su superficie mínima no será inferior a 1cm2. Cuando la clasificación de la mezcla implique que en la etiqueta deba figurar más de un pictograma de peligro se aplicarán los principios de prioridad. Las dimensiones de la etiqueta y de cada pictograma dependerán del tamaño del envase. 
  • Palabras de advertencia, de conformidad con la clasificación de la mezcla “peligro” o “atención”. No figurarán más de seis consejos de prudencia, a menos que sea necesario para reflejar la naturaleza y la gravedad de los peligros.
  • Información suplementaria. El proveedor podrá incluir en la sección de información suplementaria de la etiqueta otras informaciones, siempre que ofrezcan más detalles y no contradiga o ponga en entredicho la validez de la información especificada en la etiqueta. 
Es evidente que para la seguridad de los trabajadores, en una sustancia trasvasada no será necesaria la inclusión del Nombre, dirección y número de teléfono del proveedor o proveedores y cantidad nominal de la mezcla contenida en el envase, por lo que estos aspectos se podrían obviar e estos etiquetados secundarios.

Ficha de datos de seguridad:

Otro elemento importantísimo para la seguridad de los trabajadores es la disponibilidad de la ficha de datos de seguridad. 

La inclusión de la gestión y utilización de las FDS en el sistema general de gestión de la empresa deberá asegurar la asignación específica a esta actividad de las responsabilidades, los procedimientos y los recursos necesarios en función de la complejidad de la organización de la empresa y de su sistema productivo. Como acciones principales que debe incluir la gestión y utilización de las FDS destacan: 

  • Crear y mantener un registro actualizado de las FDS correspondientes a los diversos productos químicos utilizados en la empresa y los productos que figuren en proyectos de nuevas actividades. A este efecto se debe mantener un fluido contacto con los proveedores, incluso para recabar información necesaria sobre productos de los cuales no se dispone de FDS. En general, conviene conseguir las FDS de los productos químicos con antelación a su primer suministro al objeto de poder decidir las mejores condiciones para su recepción, almacenado y manipulación.
  • Comprobar la coherencia entre las FDS y la etiqueta del producto y contrastar la información que contiene con las condiciones de utilización del mismo en la empresa, en cualquier caso siempre que se trate de una nueva FDS o una nueva versión de FDS.
  • Utilizar la información que proporcionan las FDS para efectuar las evaluaciones de riesgos en el lugar de trabajo, mediante un análisis cruzado entre las propiedades de los productos y las condiciones de trabajo con los mismos, y para decidir las acciones más convenientes relativas a: Sustitución de productos, manipulación y almacenado, medidas de control, formación de los trabajadores, instrucciones de trabajo y seguridad, información de los trabajadores, procedimientos de eliminación, procedimientos para emergencias (incluida la información conveniente para los servicios exteriores de auxilio), etc...
  • Analizar la información contenida en las FDS de los productos cuya utilización esté prevista en proyectos de nuevas actividades o modificación de las existentes, al objeto de utilizar estos datos para decidir, en las fases de concepción y diseño de las actividades, las medidas preventivas que deberían aplicarse o, si se plantea, la posible sustitución o selección de productos, así como para estimar los requerimientos técnicos, económicos o de otra naturaleza y las repercusiones posibles de la aplicación de estas medidas.
  • Poner las FDS a disposición de los servicios de medicina del trabajo para su utilización en relación con las evaluaciones de riesgos y la vigilancia de la salud y con su posible consejo sobre procedimientos para emergencias.
  • Tener siempre las FDS a disposición para su consulta por los trabajadores o sus representantes.
Como podemos ver tanto el trasvase en condiciones seguras, el envasado adecuado, el etiquetado riguroso y la disponibilidad de la ficha de datos de seguridad son aspectos importantísimos para evitar accidentes o para actuar en tal caso con celeridad y evitar o bien el hecho en sí o sus consecuencias.

jueves, 11 de junio de 2015

Evaluación de riesgos ambientales. ¿Cuando realizarlos? ¿Dónde?

Una serie de dudas surgen a los responsables de seguridad de la empresas cuando se enfrentan a la programación anual de actividades a acordar con el servicio de prevención ajeno ¿dónde y cuando realizar mediciones de luz, temperatura, humedad,...?. 

¿Dónde?

Para empezar, el Real Decreto 486/1997 relativo a las disposiciones de seguridad y salud en los lugares de trabajo, deja excluidos los siguientes ámbitos
  • Los medios de transporte utilizados fuera de la empresa o centro de trabajo, así como a los lugares de trabajo situados dentro de los medios de transporte.
  • Las obras de construcción temporales o móviles.
  • Las industrias de extracción.
  • Los buques de pesca.
  • Los campos de cultivo, bosques y otros terrenos que formen parte de una empresa o centro de trabajo agrícola o forestal pero que estén situados fuera de la zona edificada de los mismos.

Se entiende por lugares de trabajo las áreas del centro de trabajo, edificadas o no, en las que los trabajadores deban permanecer o a las que puedan acceder por razón de su trabajo, de acuerdo con lo establecido en el artículo 2 del Real Decreto 486/1997. Por consiguiente, el concepto de lugar de trabajo va más allá del espacio físico en el que el trabajador permanece durante la mayor parte de la jornada de trabajo, ampliándose a aquellos espacios a los que el trabajador accede como consecuencia de la prestación laboral. A estos espacios, y siempre y cuando no se encuentren excluidos del ámbito de aplicación del Real Decreto 486/1997, les son de aplicación las condiciones establecidas en la normativa de referencia.

La exigencia del cumplimiento de las condiciones ambientales implicará el conocimiento de los resultados de la evaluación de riesgos. Esta evaluación deberá efectuarse siempre y cuando los riesgos no hayan sido evitados, de conformidad con lo establecido en el artículo 15.1 b) de la ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. Lógicamente no será preciso evaluar el riesgo si con anterioridad se evitó, como por ejemplo sería el supuesto de una prohibición de acceso a determinadas zonas del centro de trabajo mediante su clausura.

Si tuviésemos centros de trabajo estables y cerrados en los que se combinen las zonas habituales de trabajo con zonas y espacios colindantes que no sean utilizados de forma permanente, pero que se hallen comunicados con los anteriores (aseos, zonas de archivo, etc.), deberán adoptarse medidas para que las condiciones ambientales (como consecuencia de corrientes de aire o desequilibrios térmicos entre unas zonas y otras) no constituyan una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores, debiendo, por tanto, evitarse los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire molestas, tal y como establece el anexo III.1, en relación con el artículo 7º del R.D. 486/97 de 14 de abril, sobre Disposiciones mínimas de Seguridad y Salud en los lugares de trabajo.

¿Cúando?

El artículo 16 de la Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales determina que la misma se revisará cuando cambien las condiciones de trabajo. Asimismo, el artículo 6 del Reglamento de Prevención dispone que la revisión de la evaluación de riesgos deberá llevarse a cabo con la periodicidad que se acuerde entre la empresa y los representantes de los trabajadores, teniendo en cuenta, fundamentalmente, el particular deterioro por el transcurso del tiempo de los elementos que integran el proceso productivo.

Cómo las mediciones ambientales es una toma de datos para poder realizar una evaluación de las condiciones de trabajo, y por tanto entra dentro de la evaluación de riesgos, las mismas deberán revisarse cuando:
  • Cambien las condiciones de trabajo.
  • Periódicamente teniendo en cuenta el envejecimiento de los equipos (luminarias, equipos de clima, extracción,...)

jueves, 4 de junio de 2015

Comprender la organización y contexto. Nuevo requisito ISO 9001:2015.

Como hemos comentado en post anteriores (ISO 9001:2015), el nuevo enfoque de la Norma ISO 9001 que se avecina, se basa en la definición de una nueva estructura  de alto nivel. Este cambio está enfocado a permitir la conexión entre la estrategia de la empresa y los procesos de negocio a través de la definición del contexto empresarial.


A groso modo, este requisito requiere que la organización determine los problemas y las necesidades que puedan afectar a la planificación del sistema de gestión de calidad.

4.1 Comprender la organización y su contexto

La organización debe determinar los problemas externos e internos que son relevantes para su propósito y su dirección estratégica y que afecta a su capacidad para lograr el resultado deseado (s) de su sistema de gestión de calidad.

La organización debe controlar y revisar la información sobre estas cuestiones externas e internas.

El contexto externo puede ser entendido por cuestiones jurídicas, tecnológicas, competitivas, de mercado, culturales, sociales y económicos, ya sea internacional, nacional, regional o local.

El contexto interno puede entendida a través de temas relacionados con los valores de la organización, la gestión del conocimiento y el desempeño de la organización.

Uno de los propósitos fundamentales de un sistema de gestión de la calidad es la de actuar como una herramienta preventiva. En consecuencia, en esta revisión no existe una cláusula separada o subapartado titulado "Acción preventiva". El concepto de acción preventiva se expresa a través de un enfoque basado en el riesgo para el desempeño de los procesos del sistema de gestión. Aquí radica uno de los principales cambios de la norma, la eliminación de la acciones preventivas.

La comprensión de los factores que influyen a la organización es crucial para poder hacer una evaluación del riesgo con una base adecuada y el diseño e implantación de un sistema de gestión que sea eficiente y capaz de asegurar el resultado previsto planificado. En este capítulo se pretende dar una visión general de las posibles amenazas y oportunidades para la organización. Es importante recordar que aunque la organización puede percibir poco cambio, su contexto y lo que le rodea cambia continuamente, incluyendo sus expectativas de las partes interesadas.

El mayor desafío será normalmente de comprender y analizar las amenazas externas que influyen en el negocio. La organización puede tener que revisar y evaluar la información de la que disponen distintas funciones de la organización, respecto a mercado y ventas, diseño, compras, finanzas, requisitos legales, recursos humanos, etc. Ejemplos de amenazas y oportunidades son:
  • Un solo proveedor de materia prima crítica para la organización. AMENAZA.
  • Un nuevo requisito legal que se prevé aprobar y la empresa dispone de la tecnología necesaria para utilizar el requisito legal en su beneficio comercial. OPORTUNIDAD.
  • Uso de una materia prima más barata y eficiente que está siendo sustituida por los competidores. AMENAZA.
  • Área de conocimiento de la organización soportada en una sola persona. AMENAZA.
El contexto externo para las empresas variará mucho y depende de varios factores como el sector, tamaño, ubicación geográfica, mercado en el que se mueve,…

A este respecto es necesario que haya evidencias de que el cliente revisa el contexto tanto interno como externo. Esto tiene que ser un proceso que se repita para reflejar los cambios existentes tanto en el contexto externo e interno. Aunque no es un requisito explícito es recomendable la existencia de información documentada para planificar la ejecutar este análisis de forma consistente y repetible. Evidencia de revisión adecuada podría estar documentada en actas de reuniones, análisis estratégicos de la situación del mercado, análisis DAFO, etc., dependiendo de la complejidad de la organización.

Asimismo los cambios en cuestiones internas y externas se han de tener en cuenta en la Revisión por la Dirección.

martes, 2 de junio de 2015

Arnés de Seguridad ¿Obligatorio en andamios?

Cuando un operario esté subido en un andamio. ¿Deberá llevar arnés anticaida?. Este es un interrogante habitual dentro del sector de la construcción e industrial. Pues bien, la respuesta no es ni SI ni por su puesto NO. Dependerá de las condiciones de trabajo y operación.

Como es lógico, el arnés se usará durante la utilización del andamio cuando éste no disponga de todas las protecciones perimetrales, que no se puedan acoplar lógicamente por imposibilidad técnica. Así se utilizará sin discusión en el montaje y desmontaje del andamio según se indique en las instrucciones de montaje del fabricante, en el Plan de Seguridad y Salud o en la evaluación de riesgos correspondiente. 


En plan de montaje y desmontaje de andamios deberá decir la obligatoriedad de uso durante su montaje y desmontaje. Así mismo deberá contener indicaciones respecto a las zonas donde diga que es obligatorio.

¿Qué es lo que nos dice la legislación vigente?

El Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual, nos dice en su artículo 4:

"Los equipos de protección individual deberán utilizarse CUANDO EXISTAN RIESGOS para la seguridad o salud de los trabajadores QUE NO HAYAN PODIDO EVITARSE O LIMITARSE SUFICIENTEMENTE POR MEDIOS técnicos DE PROTECCIÓN COLECTIVA o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo"


El Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, por el que se modifica el Real Decreto 1215/1997, en el apartado 4 del anexo relativo a Disposiciones relativas a la utilización de los equipos de trabajo para la realización de trabajos temporales en altura nos dice: 

"Cuando el acceso al equipo de trabajo o la ejecución de una tarea particular exija la retirada temporal de un dispositivo de protección colectiva contra caídas, deberán preverse medidas compensatorias y eficaces de seguridad, que se especificarán en la planificación de la actividad preventiva. No podrá ejecutarse el trabajo sin la adopción previa de dichas medidas. Una vez concluido este trabajo particular, ya sea de forma  definitiva o temporal, se volverán a colocar en su lugar los dispositivos de protección colectiva contra caídas"

Asimismo determina en su disposición adicional que:  "La Guía técnica El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo incluirá las modificaciones precisas en la Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los equipos de trabajo, con objeto de adaptarla a las modificaciones introducidas por este real decreto y mantenerla actualizada. En particular, el citado Instituto incluirá los criterios técnicos adecuados tanto para el montaje, utilización y desmontaje de andamios"

En la citada Guía técnica en su página 33 determina que: 

"Exceptuando las escaleras de mano y los sistemas utilizados en las técnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas, cuando exista un peligro de caída de altura de más de 2 metros, los equipos de trabajo deberán disponer de barandillas resistentes o de cualquier otro sistema de protección colectiva que proporcione una seguridad equivalente. (...) En estos casos los resultados de la evaluación de riesgos determinarán la necesidad de uso de barandillas o de cualquier otro sistema de protección colectiva que proporcione una seguridad equivalente, aunque el punto de operación se encuentre a menos de 2 metros de altura"

De ello colegimos que han de existir barandillas, sino protección colectiva, y si estas dos no fuesen técnicamente posibles, el trabajador deberá disponer de equipos de protección individual adecuados.

Por último, la Nota Técnica Preventiva NTP 516: Andamios perimetrales fijos determina que:

"Los operarios de montaje o desmontaje así como los que vayan a trabajar en el andamio montado deberán utilizar los elementos de protección individual que se indican en el apartado correspondiente de esta NTP"

La protección de varios de los riesgos relacionados se puede conseguir utilizando las siguientes elementos de protección individual: 
  • Casco de seguridad clase N y botas de seguridad con puntera reforzada clase I para todos los trabajos.
  • Guantes de cuero y lona en los trabajos de manipulación de elementos estructurales del andamio.
  • Cinturón de seguridad de sujeción Clase A Tipo I con anclaje móvil. Su utilización correcta requiere la instalación previa de cables de vida situados estratégicamente en función del tipo de obra o edificio."