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Somos una organización dedicada a las consultoría de gestión empresarial ubicada en Bizkaia. Nuestro conocimiento, junto con el de nuestros colaboradores, nos permite desarrollar proyectos de gestión en los ámbitos de la calidad, medioambiente, seguridad y salud laboral, estrategia y personas, e implantar soluciones personalizadas e integrales para la consecución de objetivos concretos que permitan mejorar la competitividad de nuestros clientes.

viernes, 27 de noviembre de 2015

¿Qué hacemos con una pomada, una escoba o una bombilla? ¿Todo es reciclable?

A nivel tanto empresarial como doméstico habitualmente nos surgen dudas de donde depositar cada tipo de residuo. Es tanta la variabilidad de los mismos y los diferentes métodos de gestión existentes, que en muchas ocasiones no se tiene claro el método segregación adecuado. Y es curioso, que a nivel empresarial el 90% de los casos se refieren a la segregación de residuos asimilables a urbanos y no a residuos industriales o de la propia actividad.

Sabemos que es conveniente tirar el papel y el vidrio en contenedores especiales porque se pueden reciclar y convertirse en más papel y más vidrio, evitando así la tala de árboles y el gasto extra de energía. También nos damos cuenta día a día de que es importante depositar pilas y otros objetos contaminantes en lugares destinados para ello con el fin de evitar que nuestro medio ambiente se deteriore cada vez más.

Sin embargo, todavía queda mucho por aprender. 

Tipos de contenedores

Cerca de nuestro hogar disponemos de los siguientes contenedores:
  • Contenedor gris: en él se tiran los restos orgánicos y todo aquello que no se puede reciclar como por ejemplo pañales, papel sucio, bastoncillos, cuchillas de afeitar… Algunos de estos desechos pueden destinarse a la fabricación de compost, que sirve para abonar la tierra y también para recuperar el suelo en erosión.
  • Contenedor amarillo: a él van los envases ligeros de plástico, metal ligero y tetra briks (garrafas de agua, tarrinas de yogurt, botellas de productos de limpieza, bandejas de corcho blanco, tubos de pasta de dientes, agrupadores de plástico que unen las latas, bolsas de plástico, latas de conserva y de bebidas, sprays de cosmética personal, ambientadores, bandejas de aluminio, bolsas de aluminio, papel de aluminio y film transparente que no estén muy sucios, insecticidas, aerosoles…).
  • Contenedor verde: vidrio, siempre sin tapas de metal o de corcho y siempre que sea vidrio utilizado para envasar alimentos, no así cristales de ventanas, vidrios planos o vasos rotos, que por su alto contenido en plomo deben ir a un punto limpio, para ser tratados en otra cadena de reciclaje. El vidrio es uno de los materiales más fáciles de reciclar y al fundirlo y darle nueva forma se ahorra un 93% de materiales y un 23% de energía.
  • Contenedor azul: papel y cartón, que no estén sucios. A los sobres hay que quitarles las ventanillas de plástico (que se tirarían al contenedor amarillo) y a los cuadernos, las espirales (que irían al de orgánicos). Es recomendable plegar las cajas al máximo para evitar que ocupen espacio extra. El reciclado de papel y cartón ayuda a reducir la tala de árboles y el gran impacto ambiental de su fabricación: su reciclaje reduce en un 74% la contaminación del aire y en un 35% la del agua.
Puntos limpios y otros contenedores. 

Para el resto de residuos existen lugares especiales a disposición de los usuarios del municipio, entiendo a estos como personas físicas y no empresas. Sin embrago, puede haber excepciones. En Bizkaia, por ejemplo, hay determinadas actividades empresariales que si pueden hacer uso de los mismos (ver puntos limpios y empresas). El resto de provincias puede que tengan reglamentos específicos que es recomendable consultar. En un punto limpio se pueden recoger:
  • Aceite usado de cocina: nunca se debe tirar al fregadero porque es muy difícil separarlo del agua y eso dificulta las tareas de las depuradoras. Una vez tratado se puede recuperar para fabricar biodiesel y jabones.
  • Baterías de coche y moto: son muy contaminantes porque llevan líquidos corrosivos. De ellos se puede aprovechar el plomo, níquel y cadmio.
  • Baterías de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros aparatos tecnológicos: contienen litio, níquel, hidruros metálicos, etc, que son muy contaminantes.
  • Fluorescentes: contienen mercurio tóxico; por eso deben ser tratados por separado. De ellos se recupera el mercurio, aluminio y vidrio.
  • Medicamentos: también se pueden depositar en las farmacias. Los que están caducados se eliminan de una forma controlada. Los que no, se envían a países menos desarrollados o se destinan a personas necesitadas.
  • Pilas: de las pilas se puede recuperar algún material, como el cadmio. Se depositan en lugares especiales por ser muy contaminantes y con el fin de someterlas a una eliminación controlada.
  • Radiografías: de ellas se puede recuperar la plata.
  • Pinturas, disolventes y otros productos químicos: aerosoles, insecticidas, aguarrás, tintes, líquidos de frenos, líquidos fotográficos, cartuchos de tinta de impresora, etcétera. Sus materiales tóxicos penetran lentamente en aguas subterráneas contaminándolas. La mayoría son eliminados de forma controlada.
  • Escombros: aquellos que proceden de una obra pequeña que se hace en el hogar (baldosas, azulejos, restos de cemento, tazas del váter, bidé…).
  • Voluminosos: colchones, sofás, muebles… Son objetos que hay que llevar a los puntos limpios por su dimensión y porque si se queman en la calle originan gases tóxicos. Se pueden recuperar para elaborar otros productos.
  • Aparatos eléctricos y electrónicos: electrodomésticos de todo tipo, ordenadores, televisores,… Suelen contener componentes peligrosos y, eliminando sus gases, las diferentes partes que los forman pueden reutilizarse para fabricar otros objetos.
  • Metales: somieres grandes, tornillos, grifos, pomos de puertas,… Si contienen latón, plomo, cobre, hierro, estaño y aluminio, se pueden reciclar.
  • Restos de podas: está pensado sobre todo para las ciudadanos que trabajan el campo o tienen jardines en sus casas. 
  • Maderas.
Llegados a este punto, ¿que hacemos con una pomada, una escoba o una bombilla?
  • Los tubos de pomadas: se consideran restos de medicamentos, así que se depositan en la farmacia o en el punto limpio.
  • La grapadora: al punto limpio (contenedor de metales) o al contenedor de restos.
  • El casquillo de la bombilla, un enchufe o un ladrón: al punto limpio (contenedor de plástico).
  • Una bombilla: la clásica, de filamentos, en el de restos (gris); la de bajo consumo, al punto limpio (contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos; si no existe esta clasificación en el punto limpio de su localidad, déjeselo al operario).
  • Los esmaltes: primero se vacía bien el contenido y luego, si el tarro es de plástico, al amarillo, y si es de vidrio, al verde.
  • Un transformador: al punto limpio (contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos).
  • Los cubiertos: al de restos (gris) o al punto limpio (metales).
  • Pegamento: al de restos (gris).
  • Los cds: al de restos (gris). Son muy difíciles de reciclar.
  • Un monedero de piel: al de restos (gris). La piel es degradable.
  • El cepillo del pelo: al de restos (gris).
  • El móvil: al punto limpio (contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos).
  • Una pelota de fútbol de cuero: al de restos (gris).
  • Los auriculares: al de restos o al punto limpio (contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos).
  • Los neumáticos del coche: reciben un tratamiento especial. El taller que ha sustituido los viejos por los nuevos tiene la obligación de quedarse con aquéllos y llevarlos al lugar correspondiente. Este servicio está cargado en el precio de los nuevos.
  • Una lámpara: si es grande, iría al punto limpio (contenedor de voluminosos). Si no, se puede entregar en la recogida de muebles y trastos viejos del ayuntamiento. Se tiene que retirar siempre la bombilla.
  • La escoba: al de restos (gris).
  • Juguetes: Depende de cómo sean. Si son electrónicos, es mejor llevarlos a un punto limpio. Si se trata de un peluche, en el contenedor de restos (gris). Si es una muñeca, a pesar de ser de plástico, es mejor tirarla en el de restos también, porque está formada por diferentes tipos de plásticos y eso dificulta el reciclado.
  • Una percha de plástico: al punto limpio (contenedor de plástico) o al contenedor de restos (gris).
  • Un tapón de corcho: al de restos (gris).
Ante la duda, es importante saber que
  • Es mejor tirar algo sobre lo que se duda al contenedor de restos (gris) para no entorpecer la labor de reciclaje. En el vertedero se suele hacer una clasificación y lo que se puede reciclar se lleva a su destino correspondiente.
  • Aquellos productos que lleven el símbolo de un contenedor tachado deben ir al punto limpio, al contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos.
  • Si un objeto lleva algo de madera, es mejor tirarlo al contenedor de restos (gris), ya que, aunque la madera es reutilizable, a veces no merece la pena si es un trozo pequeño y hay que separarlo de otros materiales.
  • Si no existen contenedores separados o puntos limpios, puede pedir que se instalen en su ayuntamiento.

Las tiendas que venden electrodomésticos están obligadas a recoger aparatos antiguos para su reciclaje al adquirir uno nuevo de similares características. Además, desde el 22 de febrero de 2015, los distribuidores con una zona de venta de aparatos eléctricos y electrónicos que mida más de 400 m2 de superficie, tienen que disponer de un punto de recogida gratuito para productos pequeños de este tipo (menos de 25 cm, como teléfonos móviles, transistores, calculadoras...), sin que el consumidor tenga que comprar otro a cambio. Por otra parte, las empresas de venta por internet deben aceptar también el aparato antiguo y recogerlo en el domicilio del comprador o facilitar un punto de entrega.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Libro de Visitas. No obligatoriedad de adquirir uno NUEVO.

Debido a un nuevo marco regulatorio, la exigencia de disponer de "nuevos" libros de visita de inspección en formato papel ya no es obligatorio.

El artículo 21.6 de la Ley 23/2015, de 21 de julio, Ordenadora del sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, establece:


“Los funcionarios actuantes extenderán diligencia por escrito de cada actuación que realicen con ocasión de las visitas a los centros de trabajo o de las comprobaciones efectuadas mediante comparecencia del sujeto inspeccionado en dependencias públicas.

Mediante Orden del titular del Ministerio de Empleo y Seguridad Social se determinarán los hechos y actos que deban incorporarse a las diligencias, su formato y su remisión a los sujetos inspeccionados, teniendo en cuenta que, en lo posible, se utilizarán medios electrónicos y que no se impondrán obligaciones a los interesados para adquirir o diligenciar cualquier clase de libros o formularios para la realización de dichas diligencias”.

Por lo tanto, desde la entrada en vigor de la presente Ley, NO SE HABILITAN NUEVOS LIBROS DE VISITAS DE LA ITSS.

En el caso de las empresas que cuenten con Libro de Visitas habilitado, las diligencias se podrán seguir practicando en los mismos, por lo que se mantendrán a disposición de los funcionarios actuantes.

Sin perjuicio de lo anterior, se recuerda la obligación de conservar los libros de visitas agotados, de acuerdo con lo previsto en la Resolución de 11 de abril de 2006, sobre el Libro de visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad social, vigente en lo que no contradiga o se oponga a la nueva Ley 23/2015, de 21 de julio.

Por lo tanto, se mantiene activa y en funcionamiento la aplicación informática del Libro de Visitas electrónico para el acceso y uso por aquellas empresas y trabajadores autónomos que ya estén dados de alta en la aplicación.

En tanto no se dicte la Orden Ministerial conforme al artículo 21.6 de la Ley 23/2015, no se tramitarán nuevas solicitudes de alta en la aplicación del Libro de Visitas electrónico.

La Aplicación del LVe sólo está operativa en las siguientes Comunidades Autónomas: GALICIA, ASTURIAS, CANTABRIA, LA RIOJA Y NAVARRA.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Diagrama Ishikawa. Herramienta para abordar riesgos y oportunidades. ISO 9001:2015.

Debido al nuevo enfoque de la Norma ISO 9001:2015, en el que las organizaciones están abocadas a la identificación de riesgos y oportunidades, nos encontramos ante la necesidad de desempolvar herramientas de gestión “históricas” que han sido utilizadas para el análisis de no conformidades, en grupos 8D o simplemente para la mejora de procesos. Una de estas herramientas es el diagrama Ishikawa, diagrama de causa - efecto o diagrama de las espinas de pescado por la forma que tiene o bien con el nombre de Ishikawa por su creador.


El apartado 6.1. de la Norma nos “invita” a tomar acciones para abordar los riesgos y oportunidades detectados. En un post anterior, expusimos una sencilla herramienta para identificar estos riesgos y oportunidades (DAFO. Herramienta para abordar riesgos y oportunidades ), pero ahora se nos plantea el reto de “que acciones son las más adecuadas para su abordaje”. Para ello, una buena herramienta sería el mencionado diagrama causa- efecto.

Esta herramienta fue desarrollada para facilitar el análisis de problemas mediante la representación de la relación entre un efecto y todas sus causas o factores que originan dicho efecto. Aplicado al tema que nos ocupa, se puede utilizar para analizar, una vez determinado el riesgo, todas las posibles causas que lo provocan, y las soluciones propuestas.

Este diagrama fue desarrollado por K. Ishikawa y por su forma recuerda a una espina de pescado (de ahí su otro nombre), el objeto de Ishikawa era obtener un gráfico de fácil interpretación que pusiera de manifiesto las relaciones entre un efecto y las causas que lo producen, de manera que quedasen expuestas visualmente todas las causas que contribuyen a un efecto hasta el nivel que se desease, aunque en la mayoría de los casos la intención es llegar hasta las causas raíz.

Así pues el diagrama causal es una forma gráfica, ordenada y sistemática para representar el complejo entramado de causas posibles que hay detrás de un efecto. Se emplea para poner de manifiesto las posibles causas asociadas a un efecto, facilitando de esta forma la tarea de identificar los factores verdaderos, y proponer las acciones “preventivas” necesarias.

Sus aplicaciones son muy variadas:

  • Identificar las causas verdaderas, y no solamente sus síntomas, de una determinada situación y agruparlas por categorías.
  • Resumir todas aquellas relaciones entre las causas y efectos de un proceso.
  • Promover la mejora de los procesos.
  • Consolidar aquellas ideas de los miembros del equipo sobre determinadas actividades relacionadas con la calidad.
  • Favorecer también el pensamiento del equipo, lo que conllevará a una mayor aportación de ideas.
  • Obtener una visión más global y estructurada de una determinada situación ya que se ha realizado una identificación de un conjunto de factores básicos.
¿Cómo se aplica?

La técnica es bastante sencilla:

  1. En la cabeza del pescado escribimos el riesgo u oportunidad pretendemos analizar. La espina central del pescado, agrupará las causas que según nuestro análisis producen dicho efecto.
  2. Las diferentes categorías en que podemos agrupar las causas conforman las espinas que se desprenden de la horizontal principal. Escribimos el nombre de la categoría en el extremo de cada nueva línea.
  3. Cada causa concreta que vayamos encontrando (simplemente mediante la reflexión o mediante sesiones conjuntas de brainstorming) las vamos añadiendo en la categoría bajo las que consideramos que mejor encaja.

De esta manera, obtendremos un diagrama visualmente atractivo y, sobre todo, ordenado de causas y efecto.

Algunos consejos para la realización del diagrama:

  • Olvidar si se puede hacer algo o no sobre las causas que vayan saliendo. El objetivo del diagrama es tener un mapa de causas. Lo usamos en fase de análisis no en fase de resolución de problemas.
  • Si cuesta empezar con las categorías, empezar por algunas de las más usadas: personas o mano de obra o RRHH, materiales, procesos o métodos, entorno o competencia, cliente, organización y tecnología.
  • Aplazar el análisis. Hay que anotar. En este momento se busca la cantidad por encima de la calidad.
  • Es aconsejable trabajar el diagrama en varios momentos ya que la reflexión (aunque sea subconsciente) enriquecerá el diagrama. También es altamente aconsejable seguir preguntándote ¿por qué? una vez determinada una causa. Esto nos va a permitir encontrar subcausas que será las que haya que atacar si queremos resolver el problema.




viernes, 13 de noviembre de 2015

Legionella. Plan de mantenimiento y conservación de instalaciones.

Cada cierto tiempo nos encontramos en los medios de comunicación noticias relativas a la hospitalización de personas por brotes de legionella. No nos es extraño oir que una planta de tratamiento térmico de acero es el origen de la misma y su torre de refrigeración ha sido cerrada “cautelarmente” por la Agencia de Salud Pública de la Comunidad autónoma correspondiente por encontrar niveles altos de la batería de la legionella, o que han muerto dos personas y hay 17 hospitalizadas por un brote de legionella en originado en un centro comercial.

Además de tener claro de que la bacteria de la legionela es en muchas ocasiones mortal a tenor de lo trasmitido por los medio, a nivel empresarial, debemos tener claro que existe una reglamentación técnico sanitaria que debe ser respetada en función de la instalación existente. Todo ello está regulado en el RD 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

En este post pretendemos incluir unas nociones básicas sobre el plan de mantenimiento y autocontrol que cada empresa, en función de las instalaciones presentes (acumuladores, circuitos de retorno, etc…), ha de implantar (excluyendo los requisitos específicos a las torres de refrigeración).

El programa de autocontrol contra la proliferación de legionella se sustentará en el siguiente cuadro:


Dentro del plan o programa de mantenimiento se han de incluir los planos de las instalaciones, en la que se señalizarán los puntos terminales y depósitos acumuladores. 

Las labores de verificación y comprobación arriba planificadas y descritas a continuación las ejecutará personal del interno o externo. Las labores de limpieza y desinfección la ejecutará personal acreditado para ello, por lo que es habitual que se externalicen en empresas mantenedoras autorizadas.

1. Comprobación de temperatura de acumuladores y depósitos:

Diariamente se comprobará el correcto funcionamiento termostato. La temperatura se medirá bien con directamente desde el lector incorporado al termo, ó con un termómetro de inmersión de lectura directa. En el segundo caso la medición se realizará en el depósito en el punto de purga (tras dejar correr el agua 30 segundos), ó en el grifo más cercano, dejando correr el agua el tiempo necesario según la longitud de la tubería.

En el depósito acumulador de agua caliente la temperatura deberá ser igual o mayor a 60ºC.

Esta comprobación quedará registrada debidamente.

Mensualmente se comprobará la temperatura del depósito de agua fría. Ésta deberá ser igual o inferior a 20ºC.

Esta comprobación quedará registrada debidamente.

2. Purga de Fondo de Acumuladores:

Se realizará semanalmente la apertura de la válvula de drenaje de los acumuladores. Esta acción quedará registrada debidamente.

3. Apertura de grifos terminales no usados.

Se realizará semanalmente la apertura de grifos no usados. Esta acción Esta acción quedará registrada debidamente.

4. Conservación y Limpieza de puntos terminales (grifos y duchas).

Se inspeccionará visualmente el estado de conservación y limpieza de un número representativo de grifos y duchas, con carácter mensual, de forma rotatoria durante el año, de forma que al finalizar el año, todos los puntos terminales, hayan sido revisados todos.

Los que se observen que están en estado deficiente por corrosiones, incrustaciones o defectos, se cambiarán. Los nuevos se limpiarán y desinfectarán previamente a su instalación.

Si se detecta suciedad, se programará su limpieza y desinfección, siguiendo las siguientes pautas:
  • Desmontar los difusores y/o filtros de los grifos y alcachofas de las duchas. Comprobar visualmente que no presenten suciedad general, corrosión o incrustaciones y su correcto funcionamiento. En caso contrario proceder a la sustitución de los elementos defectuosos. 
  • El cambio de estos elementos defectuosos supone también la restitución de nuevas juntas y otros elementos que favorezcan el crecimiento de microorganismo. Los elementos nuevos se limpiaran y desinfectaran según procedimiento antes de su instalación.
4.1. Limpieza:

Si se observa proceso de corrosión, sustituir el elemento defectuoso, valorar tratamiento preventivo que puede realizarse con:

  • Adicción de inhibidores de corrosión. Estos se utilizan para proteger el acero galvanizado y el acero inoxidable, ya que estos inhibidores (silicatos, monofosfatos y silicofosfatos) forman una película de protección, ó 
  • Protección catódica que se utiliza para depósitos metálicos o de hormigón armado y en los acumuladores de agua caliente sanitaria, ó 
  • Modificando la composición química del agua. Ej.- las aguas ricas en cloruros, favorecen la corrosión en el acero galvanizado; la presencia de iones de nitrato y sulfato, favorece la corrosión del cobre; la acidez carbónica favorece la corrosión en ambos. Tratando el agua se podrá neutralizar la acidez carbónica, desnitratación, desalinización etc. 
Para las incrustaciones calcáreas, existen varios tratamientos.
  • Descalcificando el agua por un sistema de intercambio iónico. 
  • Dosificación de inhibidores de incrustaciones generalmente son polifosfatos. 
  • Aplicación de equipos físicos, donde hay diversos métodos. Si la incrustaciones calcáreas son leves se puede tratar con vinagre o cualquier producto antical. 
4.2. Desinfección:

Proceder a su desinfección sumergiéndolos durante 30 minutos en una solución de un litro de agua con 10 gotas de lejía comercial, aclarando posteriormente con abundante agua. Las piezas difíciles de desmontar se cubrirán con un paño limpio con la misma solución y durante el mismo tiempo. Este procedimiento se realizará una vez al año.

Esta comprobación quedará registrada debidamente.

5. Control de temperatura de puntos terminales

Se mide la temperatura en un número representativo de puntos terminales (grifos y duchas), de forma rotatoria, de forma que al finalizar el año, todos los puntos terminales estén medidos.

Ante de medir, el operario dejará corre el agua 1 minuto para posteriormente proceder a medir su temperatura.

El agua debe tener una temperatura superior los 50ºC.

Esta comprobación quedará registrada debidamente.

6. Conservación y Limpieza de Depósitos Acumuladores.

Se realizará una inspección visual trimestralmente para valorar su estado general de conservación y limpieza.

Si se observará la presencia de suciedad, corrosión o incrustaciones, se programará su limpieza y desinfección, según las siguientes pautas:

6.1. Acumulador agua caliente:
  • Aislar el intercambiador del resto del sistema.
  • Desmontar la batería y el intercambiador y se limpiarla mecánicamente, eliminando la totalidad de las incrustaciones. Inspeccionar si hay formaciones corrosivas y determinar su funcionamiento. Si los problemas de corrosión son importantes o son imposible eliminar las incrustaciones con medios mecánicos o químicos, se aconseja sustituirlos.
  • Tanto si el intercambiador es nuevo o tras el limpiado, se sumergirá en una solución de 20ppm de cloro durante 30 minutos. Si no es viable la inmersión del intercambiador se pasará un trapo mojado en la solución desinfectante dejando actuar 30 minutos. Posteriormente se enjugará con agua fría.
  • Montar intercambiador.
  • Llenar el depósito acumulador y elevar la temperatura a 70ºC y mantener durante al menos 2 horas. Posteriormente abrir por sectores todos los grifos y duchas, durante 5 minutos, de forma secuencial. Confirmar que en todos los puntos de la red se alcance los 60ºC.
  • Vaciar el depósito acumulador y volver a llenarlo para su funcionamiento habitual.
Esta comprobación quedará registrada debidamente.

6.2. Acumulador agua fría:

Se vaciará el depósito, se inspeccionará y procederá a limpiarlo con un cepillo duro con agua y lejía, se limpiará a fondo las paredes.

Tras el limpiado, enjuagará muy bien con agua a presión y finalmente se llenará y se controlará el cloro residual antes de ponerlo nuevamente en servicio.

7. Limpieza y desinfección anual.

Se inspeccionará todos los componentes del sistema, sustituyendo los elementos que observen defectuosos, fundamentalmente los que son susceptibles de sufrir corrosiones y/o incrustaciones importantes.

El cambio de estos elementos defectuosos suponen también la restitución de nuevas juntas y otros elementos que favorezcan el crecimiento de microorganismo

Una limpieza y desinfección de las instalaciones de agua fría de consumo y de agua caliente sanitaria, se realizará siguiendo las especificaciones recogidas en los apartados de conservación y limpieza de puntos terminales y conservación y limpieza de acumuladores.

Se realizará analítica anual de determinación de Legionella mediante laboratorio acreditado.

En el agua fría de consumo se realizará las determinaciones necesarias para comprobar que la calidad fisicoquímica del agua según el Real Decreto 140/2003, donde se establece los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, incluyendo la temperatura de los puntos terminales y depósitos. 

En el agua caliente se realizará una determinación microbiológica para Legionella.

martes, 10 de noviembre de 2015

Gestión de Residuos. Responsabilidad ampliada del productor.

La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados dedica un título a la “Responsabilidad ampliada del productor del producto”. Si bien no puede afirmarse que esta regulación sea una novedad, pues ya apuntaba a ello la Ley 10/1998 y las normas derivadas, sí cabe destacar que se establece por primera vez un marco legal sistematizado y coherente, en virtud del cual los productores de productos que con su uso se convierten en residuos y en aplicación del principio de “quien contamina paga”, quedan involucrados en la prevención y en la organización de la gestión de los mismos, promoviéndose una gestión acorde con los principios inspiradores de la nueva legislación.

La Responsabilidad Ampliada del Productor se basa en el principio de “quien contamina paga”. Es un concepto creado en los años 90 del siglo pasado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). La Responsabilidad Ampliada del Productor es una estrategia de política ambiental que consiste en considerar que el productor tiene una responsabilidad por su producto que va más allá del momento de venta y llega al fin de su vida útil. Las políticas de Responsabilidad Ampliada del Productor se caracterizan por un traslado de responsabilidades (física y/o económicamente; total o parcialmente) desde las administraciones públicas o los usuarios finales del producto a los productores. La Responsabilidad Ampliada del Productor sostiene operativa y económicamente el marco de gestión de estos residuos, pero no elimina, ni sustituye la corresponsabilidad que tenemos todos (usuarios, administraciones, operadores, etc.) para asegurar la correcta gestión de los residuos.


El principio de Responsabilidad Ampliada del Productor  se integró en la normativa europea a través de la Directiva 2008/98/EC de 18 de noviembre de 2008. Los tipos de residuos cubiertos por este principio a escala europea son: 
  • Vehículos al final de su vida útil (ELV). 
  • Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). 
  • Residuos de Pilas y Acumuladores (RPA). 
  • Residuos de Envases (no cubierta específicamente dentro de este principio a nivel europeo, pero legislada como tal en la mayoría de países, entre ellos España). 
La Ley delimita el ámbito de esta responsabilidad, estableciendo las obligaciones a las que, mediante el correspondiente desarrollo reglamentario, pueden quedar sometidos los productores, tanto en la fase de diseño y producción de sus productos como durante la gestión de los residuos que deriven de su uso e incluye la forma de hacer frente a estas obligaciones, bien de manera individual o mediante sistemas colectivos.

Hasta este momento, la normativa específica de cada flujo de residuos incluía las obligaciones a las que quedaban sometidos los productores de productos en relación con los residuos que generan (normalmente la financiación de su gestión y el cumplimiento de objetivos), así como la modalidad de cumplimiento de estas obligaciones. Entre éstas se contemplaba la creación de sistemas integrados de gestión (SIG), opción que finalmente ha sido la práctica más habitual para casi todos los flujos de residuos regulados. Dichos sistemas están gestionados por entidades sin ánimo de lucro que pueden adoptar diferentes formas jurídicas como la de asociación, sociedad anónima, etc., y las empresas que deciden cumplir sus obligaciones a través de ellos deben colaborar en la financiación del funcionamiento del sistema.

Dado que la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados establece un nuevo modelo y marco jurídico para los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada, tras la revisión de las normas específicas de cada flujo de residuos para hacerlas coherentes con la nueva ley, los sistemas vigentes en la actualidad tendrán que adaptarse y cumplir con los nuevos requisitos que se establezcan. 

Los sistemas actualmente vigentes creados en virtud de las legislaciones especificas para cada flujo de residuos son los que se indican a continuación y que se conocen como Sistemas Integrados de Gestión (SIG).

martes, 3 de noviembre de 2015

Nuevo Reglamento de Almacenamiento de productos químicos. Nueva ITC-10 sobre recipientes móviles.

El Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH), y el Reglamento (CE) Nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas, han establecido nuevas clases y categorías de peligro que no se corresponden en su totalidad con las utilizadas en la actual reglamentación de almacenamiento de productos químicos.


Por otro parte, la evolución de la técnica y la experiencia que se ha ido acumulando con la aplicación de las instrucciones técnicas, ha puesto de manifiesto la necesidad de reelaborar toda la reglamentación sobre almacenamiento de productos químicos peligrosos para adaptándola a las nuevas clases y categorías de peligro, y al progreso técnico.

El objeto del nuevo reglamento es establecer las condiciones de seguridad de las instalaciones de almacenamiento, carga, descarga y trasiego de productos químicos peligrosos, entendiéndose por tales las sustancias o mezclas consideradas como peligrosas en el ámbito de aplicación del CLP Reglamento (CE) Nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, tanto en estado sólido como líquido o gaseoso, y sus servicios auxiliares en toda clase de establecimientos industriales y almacenes, así como almacenamientos de establecimientos comerciales y de servicios que no sean de pública concurrencia.

También es objeto de este Reglamento los productos químicos combustibles con punto de inflamación inferior o igual a 100ºC.

Se aplicarán a las instalaciones de nueva construcción, así como a las ampliaciones o modificaciones de las existentes, no integradas en las unidades de proceso y no serán aplicables a los productos y actividades para los que existan reglamentaciones de seguridad industrial específicas, que se regirán por ellas.

Exclusiones previstas:
  • El transporte de sustancias peligrosas y el almacenamiento temporal intermedio directamente relacionado con él.
  • Los almacenamientos de productos químicos de capacidad inferior a la prevista en Reglamento o en cada ITC asociada.
  • Almacenamientos en tránsito: Almacenamiento esporádico de productos en espera de ser reexpedidos y periodo de almacenamiento < 72 h continuas, no existiendo producto durante más de 8 días/mes o 36 días /año.
Afección a los almacenamientos existentes con la normativa prevista.
  • NO, tendrán que adaptarse los almacenamientos inscritos en la fecha de entrada del Reglamento.
  • SI, los almacenamientos no inscritos en la fecha de entrada del Reglamento.
  • SI, los almacenamientos inscritos que sufran una modificación de instalaciones (sustitución de producto con otro riesgo, incorporación de nuevos equipos, cambios de emplazamiento, etc.)
  • NO se considerará modificación de la instalación la reclasificación de los productos químicos, debida a actualización reglamentaria de su nomenclatura. Se considerarán con el riesgo con el que fueron inscritos.

NUEVA ITC: APQ-10 Almacenamiento en recipientes móviles

La nueva instrucción tendrá como finalidad establecer las prescripiones técnicas a cumplir para el almacenamiento, carga y descarga y trasiego de productos químicos en recipientes móviles.

Se aplicará a los productos químicos que se recogen en la tabla del artículo 2 del Reglamento APQ, siempre que se superen los límites de cantidad indicados en la columna 5. La tabla indicará para cada clase y categoría de peligro del CLP, el valor mínimo de capacidad de almacenamiento (Para los productos químicos sólidos, la masa en kilogramos y para los productos químicos líquidos, el volumen en litros), a partir del cual queda afectado por esta ITC 10.

Quedarían excluidos del alcance de esta ITC los siguientes almacenamientos:
  • Recipientes móviles incluidos en otras ITC específicas:
    • Oxido de etileno MIE-APQ-2
    • Cloro MIE-APQ-3
    • Amoniaco anhidro MIE-APQ-4
    • Gases en recipientes moviles MIE-APQ-5
    • Fertilizantes a base de nitrato amonico con alto contenido en Nitrogeno MIE-APQ-8
    • Peroxidos organicos MIE-APQ-9
  • Los productos químicos que vayan a ser utilizados en operaciones de construcción, reparación, mantenimiento o conservación siempre que se cumplan las tres siguientes condiciones:
    • que se utilicen en casos aislados (máximo una vez al año) y
    • que se utilicen y se almacenen in situ y
    • que no se supere la cantidad necesaria prevista para 10 días y un periodo de almacenamiento de 30 días.
  • Los recipientes móviles sea cual sea su capacidad, que estén conectados a proceso mediante tubería realizándose alimentación por bombas de aspiración o por gravedad.
Se definirán distintos tipos de almacenamientos que tendrán, como es obvio, diferentes tratamientos en cuanto a seguridad y operatividad. Estos almacenamientos serán:
  • Almacenamiento abierto: Aquel que ocupa un espacio abierto, destinado al depósito de recipientes móviles, que puede estar total o parcialmente cubierto y alguna de cuyas fachadas carece totalmente de cerramiento no siendo posible la acumulación de gases, vapores peligrosos así como humos y calor en caso de un incendio. Corresponden con los tipo D y E del Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales.
  • Almacenamiento cerrado: Aquel limitado periféricamente por paredes o muros y con cubierta destinado al depósito de recipientes móviles en su interior. Corresponden con las configuraciones tipo A, B y C del Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales.
  • Armario de seguridad: Armario contra incendios probado y certificado, destinado al almacenamiento de productos químicos peligrosos en edificios.
  • Contenedor de almacenamiento: Contenedor modular, con o sin resistencia al fuego, concebido específicamente para el almacenamiento de productos químicos en recipientes móviles y que cumple con los requerimientos de seguridad mínimos de la ITC.




martes, 27 de octubre de 2015

BRC Versión 7. Seguridad Alimentaria.

El estándar global BRC para la Seguridad Alimentaria, norma reconocida internacionalmente del British Retail Consortium. Desde su primera publicación, la Food Standard BRC pasó por varias revisiones para mantenerlo al día respecto a las expectativas de las partes interesadas y con los requisitos de la GFSI (Iniciativa Mundial de Seguridad Alimentaria). Todas las normas y estándares que están aprobados por GFSI están comprometidos a una revisión quinquenal de sus requerimientos.


Uno de los principales factores que impulsan la aprobación de la versión 7 ha sido la gran cantidad de retiradas de productos del mercado que se han realizado en los últimos años. Por ello no es de extrañar que los requisitos de trazabilidad se hayan revisado en profundidad.

Por otra parte, temas como la autenticidad de los usos de marcas y el fraude alimentario son actualmente objeto de acalorados debates a nivel GFSI, que a su vez se refleja en esta nueva revisión.

El nuevo estándar, publicado en Enero de este año presenta las siguientes novedades respecto a la versión 6:

1. Dos nuevos Fundamentos:

Los llamados fundamentos son comparables a los KO-criterios de IFS y deben respetarse en todo momento. Además de los diez fundamentos existentes en número 6, dos más se introducen en la nueva edición:

Control de Etiquetado: El incorrecto o insuficiente etiquetado es ahora una razón de retirada de productos. Para enfatizar la importancia de este tema, todos los requisitos para el etiquetado se han reunido en una sección. Sin embargo, los propios requisitos no son nuevos, por lo que se limitarán las consecuencias para los site certificados. Control de Etiquetado aparece como un nuevo requisito en la Sección 6.

Gestión de proveedores: La organización debe tener un sistema de homologación, control y seguimiento de proveedores para que demuestren su eficacia para evitar cualquier riesgo potencial relativo de las materias primas (incluyendo el envasado) respecto a la seguridad, autenticidad, legalidad y calidad del producto final. La Certificación BRC de agentes y corredores es obligatoria para la compra a este tipo de intermediarios. No se considera suficiente la certificación según referencial IFS Broker.

2. Trazabilidad.

Requisitos más estrictos para la trazabilidad se aplican sobre todo a la gestión de proveedores. Los sites certificados no sólo deben mantener su propio sistema de trazabilidad, sino también asegurar que sus proveedores tienen un sistema de trazabilidad eficaz en sus emplazamientos. Una certificación de cualquiera de las normas reconocidas por la GFSI se considerará prueba suficiente de tal sistema. Un cuestionario proveedor ya no se considera suficiente. Durante las auditorías de proveedores, el sistema de trazabilidad debe incluirse en la auditoría.

3. Autenticidad.

Se debe realizar una evaluación documentada de la vulnerabilidad de todas las materias primas para determinar el riesgo potencial de adulteración de las mismas y prevenir así el fraude alimentario. Pare ello se tendrá en cuenta la naturaleza de la materia prima, los factores económicos, los métodos de detección y la facilidad de acceso a las materias primas a través de la cadena de suministro.

Cuando las materias primas son identificadas con alto riesgo de adulteración la evaluación se deberá realizar en el emplazamiento del proveedor.

4. Se extiende el concepto de zonas de riesgo.

Además de las zonas de alto riesgo y zonas de “cuidados especiales” para los productos congelados y refrigerados, se introduce una nueva categoría de riesgo de “cuidados especiales” para los productos ambientales. Todas las unidades operativas de la empresa se dividirá en zonas y estarán identificados en un plano de zonas. Lo que es nuevo es que incluso las áreas no productivas, como administración, sin contacto con el producto se incluirán en los planos.

5. Requisitos de clientes y Comunicación.

Se introduce un nuevo requisito referido a los requisitos de los clientes y si este declara algo en especial. Si existen requisitos específicos de los clientes, éstos se darán a conocer al personal y las partes interesadas pertinentes. Se debe disponer de evidencias documentales de tal extremo.

6. Módulo voluntarias adicionales.

El nuevo estandar ha sido diseñado de tal manera que permite módulos opcionales. Los módulos serán auditados junto con el cuerpo principal del estándar, pero no serán incluidos en el alcance de la certificación del sistema. Cualquier no conformidad encontrada no afectará el resultado final de la auditoría BRC. Algunos ejemplos de los módulos son el módulo adicional para la distribución de los productos terminados, el módulo de seguridad de la Planta, el módulo para la alimentación animal,…

7. Sistema de Evaluación.

Se ha habilitado un reconocimiento de excelencia en la gestión alimentaria mediante la clasificación “AA”. Se introduce para fomentar la mejora continua en las organizaciones y está orientada a sites que ya han alcanzado la calificación A. Sites con menos de 5 no conformidades menores puede alcanzar este nivel de excelencia.


jueves, 22 de octubre de 2015

Libro de Subcontratación en el sector de la construcción. ¿Qué obligaciones y requisitos establece?

En toda obra de construcción incluida en su ámbito de aplicación cada contratista, con carácter previo a la subcontratación con un subcontratista o trabajador autónomo, deberá obtener un Libro de Subcontratación que se ajuste al modelo que se inserta como anexo III en el Reglamento (Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la Subcontratación en el Sector de la Construcción, así como por el Real Decreto 1109/2007). El Libro de Subcontratación será habilitado por la autoridad laboral correspondiente al territorio en que se ejecute la obra.


En dicho libro, que deberá permanecer en todo momento en la obra, se deberán reflejar, por orden cronológico desde el comienzo de los trabajos, y con anterioridad al inicio de éstos, todas y cada una de las subcontrataciones realizadas en una determinada obra con empresas subcontratistas y trabajadores autónomos, su nivel de subcontratación y empresa comitente, el objeto de su contrato, la identificación de la persona que ejerce las facultades de organización y dirección de cada subcontratista y, en su caso, de los representantes legales de los trabajadores de la misma, las respectivas fechas de entrega de la parte del plan de seguridad y salud que afecte a cada empresa subcontratista y trabajador autónomo, así como las instrucciones elaboradas por el coordinador de seguridad y salud para marcar la dinámica y desarrollo del procedimiento de coordinación establecido, y las anotaciones efectuadas por la dirección facultativa sobre su aprobación de cada subcontratación excepcional de las previstas en el artículo 5.3 de la Ley.

En el libro de subcontratación se anotará asimismo la persona responsable de la coordinación de seguridad y salud en la fase de ejecución de la obra así como cualquier cambio de coordinador de seguridad y salud que se produjera durante la ejecución de la obra.

Con ocasión de cada subcontratación, el contratista deberá proceder del siguiente modo:

a) En todo caso, deberá comunicar la subcontratación anotada al coordinador de seguridad y salud, con objeto de que éste disponga de la información y la transmita a las demás empresas contratistas de la obra, en caso de existir, a efectos de que, entre otras actividades de coordinación, éstas puedan dar cumplimiento a lo dispuesto en artículo 9.1 de la Ley, en cuanto a la información a los representantes de los trabajadores de las empresas de sus respectivas cadenas de subcontratación.

b) También en todo caso, deberá comunicar la subcontratación anotada a los representantes de los trabajadores de las diferentes empresas incluidas en el ámbito de ejecución de su contrato que figuren identificados en el Libro de Subcontratación.

c) Cuando la anotación efectuada suponga la ampliación excepcional de la subcontratación prevista en el artículo 5.3 de la Ley, además de lo previsto en las dos letras anteriores, el contratista deberá ponerlo en conocimiento de la autoridad laboral competente mediante la remisión, en el plazo de los cinco días hábiles siguientes a su aprobación por la dirección facultativa, de un informe de ésta en el que se indiquen las circunstancias de su necesidad y de una copia de la anotación efectuada en el Libro de Subcontratación.

Al Libro de Subcontratación tendrán acceso el promotor, la dirección facultativa, el coordinador de seguridad y salud en fase de ejecución de la obra, las empresas y trabajadores autónomos intervinientes en la obra, los técnicos de prevención, los delegados de prevención, la autoridad laboral y los representantes de los trabajadores de las diferentes empresas que intervengan en la ejecución de la obra.

El contratista deberá conservar el Libro de Subcontratación en la obra de construcción hasta la completa terminación del encargo recibido del promotor. Asimismo, deberá conservarlo durante los cinco años posteriores a la finalización de su participación en la obra.

martes, 6 de octubre de 2015

DAFO y Norma ISO 9001:2015. Herramienta para determinar riesgos y oportunidades.

Una de las principales novedades de la Norma ISO 9001:2015 es la comprensión de la organización y su contexto, como lo adelantábamos en un post del 04.06.2015. 

Además de comprender la organización y su contexto, la Norma versión 2015 también nos requiere en su punto 4.2. el comprender las necesidad y expectativas de las partes interesadas y en el punto 6.1. determinar y abordar riesgos y oportunidades de la organización.

A la hora de resolver estos nuevos requisitos de una manera fácil y sencilla, las organizaciones se tienen que sentar a pensar en sistemáticas sencillas y reproducibles. Un método ampliamente utilizado en el ámbito de la calidad desde hace más de 50 años es el DAFO.

El análisis DAFO es la herramienta estratégica por excelencia más utilizada, aunque a veces de forma intuitiva y sin conocer su nombre técnico. El beneficio que se obtiene con su aplicación es conocer la situación real en que se encuentra la organización, así como el riesgo y oportunidades que le brinda el mercado.

El objetivo del análisis DAFO es el de que todas las partes involucradas en la actividad identifiquen las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que puedan afectar en mayor o menor medida al desempeño de la organización, y será de gran ayuda para conocer “el contexto de la organización” y los “riesgos y oportunidades” requeridos en la versión del 2015 de la Norma ISO 9001.

El nombre lo adquiere de sus iniciales DAFO:

Debilidades: también llamadas puntos débiles: son aspectos que limitan o reducen la capacidad de desarrollo efectivo de la estrategia de la organización, constituyen una amenaza para la organización.

Amenazas: Aspecto del entorno socioeconómico que puede impedir la implantación de una estrategia, o bien reducir su efectividad, o incrementar los riesgos de la misma, o los recursos que se requieren para su implantación, o bien reducir los ingresos esperados o su rentabilidad.

Fortalezas: también llamadas puntos fuertes: son capacidades, recursos, posiciones alcanzadas y, consecuentemente, ventajas competitivas que deben y pueden servir para explotar oportunidades.

Oportunidades: es todo aquello que pueda suponer una ventaja competitiva para la organización, o bien representar una posibilidad para mejorar la rentabilidad de la misma o aumentar la cifra de sus negocios.

Las debilidades y fortalezas pertenecen al ámbito interno de la organización, al realizar el análisis de los recursos y capacidades; este análisis debe considerar una gran diversidad de factores relativos a aspectos de prestación del servicio, marketing, financiación, generales de organización...

¿Cómo se desarrolla?

Se puede desarrollar un DAFO por procesos, para un proyecto en particular o en ámbito estratégico a nivel de empresa. Lo ideal es realizar el DAFO con varias personas implicadas o funciones de la organización para aprovechar diversas ideas o puntos de vista. Para ello a la hora de realizar el DAFO, antes de la reunión, cada miembro debe autoreflexionar sobre el tema a tratar. Con sus ideas o análisis bajo al brazo cada miembro expone sus resultados en la reunión ante sus compañeros, y durante la misma se realiza un DAFO general mediante el acuerdo de todos los miembros y se vuelcan los resultados en la MATRIZ DAFO.

El problema es cómo enfocar la reflexión, que nos debemos preguntar para detectar debilidades, amenazas, oportunidades y amenazas. No hay preguntas fijas ni metodología establecida, aunque si podemos tener unas preguntas guía como las siguientes:

DAFO a nivel empresarial:


DAFO a nivel procesos:





¿Decisiones a tomar?

Una vez identificados los puntos débiles (debilidades y amenazas) y puntos fuertes (fortalezas y oportunidades), debemos preguntarnos como minimizar unos y potenciar otros, priorizando acciones y estableciendo planes o de mejora o de contingencias.

A la hora de priorizar las organizaciones pueden utilizar métodos ad-hoc, que de una manera muy sencilla permitan desarrollar planes de acciones que ayuden a priorizar las acciones a llevar a cabo. El alcance y extensión de esta metodología deberá estar dimensionada a la complejidad de la organización y de las debilidades y puntos fuertes detectados.

Así un método binario que bareme el impacto (positivo o negativo) y la capacidad de la organización para gestionarlo podría ser suficiente para determinar un plan de contingencias, estratégico o de objetivos de mejora.







lunes, 5 de octubre de 2015

Sistemas de alarma y evacuación. Niveles sonoros e indicaciones visuales.

Cuando el ruido ambiental sea muy elevado o exista algún tipo de limitación en las capacidades físicas auditivas del personal, se debe optar por la señalización luminosa o se empleará como complemento a la señalización acústica. 

Las señales luminosas intermitentes como aviso de evacuación son siempre aconsejables y sobretodo cuando existan trabajadores con deficiencias auditivas. A la hora de elegir y diseñar estas señales o combinación de señales , debe garantizarse que serán capaces de llamar la atención sobre una emergencia, en cualquier situación y emplazamiento del centro, incluso cuando los trabajadores estén empleando protección auditiva. Según el Real Decreto 1942/1993, por el que se aprueba el reglamento de instalaciones de protección contra incendios, el sistema para comunicar una alarma será en todo caso, audible, debiendo ser, además, visible cuando el nivel de ruido donde deba ser percibida supere los 60 dB (A). 

De acuerdo con la UNE 7731:2008 sobre señales acústicas de peligro en lugares de pública concurrencia (entre las que se encuentran las de emergencia y de evacuación de emergencia), si el ruido de presión sonora ponderado A del ruido ambiente supera los 100 dB, se recomienda empelar señales visuales adicionales, mejor que sólo auditivas. En cualquier caso, el nivel máximo de la señal no debe superar los 118 dB(A), en la zona de recepción de la señal.

En todas las empresas deberá además tenerse en cuenta en la señalización de emergencia, la posibilidad de la presencia de personas especialmente sensibles y que dispongan de algún tipo de discapacidad para poder percibir las señales, ya sea auditiva, visual o de otro tipo, ya que además del artículo 20 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) relativo a las medidas de emergencia, también debe cumplirse con el artículo 25 de la LPRL, donde se establece que “el empresario garantizará de manera específica la protección de los trabajadores que, por su ( …… ) discapacidad física, psíquica o sensorial, sean especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo. A tal fin, deberá tener en cuenta dichos aspectos en las evaluaciones de los riesgos y, en función de éstas, adoptará las medidas preventivas y de protección necesarias”. Por tanto, entre estas medidas se encuentran las que deben seguirse en caso de emergencia y obviamente también en la correspondiente señalización, para la protección de estos trabajadores. 

En el Real Decreto de señalización se indica al respecto que: “cuando los trabajadores a los que se dirige la señalización tengan la capacidad o la facultad visual o auditiva limitadas, incluidos los casos en que ello sea debido al uso de equipos de protección individual, deberán tomarse las medidas suplementarias o de sustitución necesarias”. La ORDEN PRE/446/2008, de 20 de febrero, por la que se determinan las especificaciones y características técnicas de las condiciones y criterios de accesibilidad y no discriminación establecidos en el Real Decreto 366/2007 por el que se establecen las condiciones de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad en sus relaciones con la Administración General del Estado, regula que los sistemas de seguridad contra incendios de las Oficinas de Atención al Ciudadano, contemplarán la emisión del mensaje en diferentes modalidades sonora y visual (luminoso, rotulación, etc.) para garantizar la recepción a todos los usuarios. 

En el Código Técnico de la Edificación tras la modificación por el Real Decreto 173/2010, en materia de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad, contempla que en edificios que deban tener un plan de emergencia conforme a la reglamentación vigente, éste preverá procedimientos para la evacuación de las personas con discapacidad en situaciones de emergencia. Obviamente ello implica que también se adapte la señalización de emergencia para estos casos. Además en materia de señalización de emergencia para personas con discapacidad establece las siguientes precisiones: 

  • Los itinerarios accesibles para personas con discapacidad, (es decir que cumplen los requisitos que señala la norma para este tipo de itinerarios) que conduzcan a una zona de refugio, a un sector de incendio alternativo previsto para la evacuación de personas con discapacidad, o a una salida del edificio accesible, se señalizarán mediante las señales de “SALIDA” o “SALIDA DE EMERGENCIA” según corresponda, acompañadas del Símbolo Internacional de Accesibilidad para la movilidad (persona usando una silla de ruedas). Cuando dichos itinerarios accesibles conduzcan a una zona de refugio o a un sector de incendio alternativo previsto para la evacuación de personas con discapacidad, irán además acompañadas del rótulo “ZONA DE REFUGIO”.
  • La superficie de las zonas de refugio se señalizará mediante diferente color en el pavimento y el rótulo “ZONA DE REFUGIO” acompañado del Símbolo Internacional de Accesibilidad para la movilidad colocado en una pared adyacente a la zona. Por tanto, el técnico encargado de la redacción de las medidas de emergencia, además de tener en cuenta estas obligaciones legales, adoptará todas las medidas que sean necesarias para que éstas en su totalidad puedan garantizar la correcta alarma y evacuación de estos trabajadores o personas presentes en el centro. Para ello, se elegirá el sistema de comunicación de alarma que permita transmitir la señal de alarma absolutamente a todos los ocupantes del edificio o local, teniendo en cuenta que las señales elegidas deberán ser visibles o audibles en su caso, desde cualquier punto en el que pueda encontrarse cualquier persona, o bien buscar medidas alternativas como que algún miembro específico integrante de los equipos de evacuación avise y ayude en la evacuación a este tipo de personas. 



martes, 29 de septiembre de 2015

Procedimiento de declaración de subproducto.

Marco jurídico:

La Directiva Marco de Residuos y su transposición al estado español a través de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, definen las condiciones para que una sustancia u objeto, resultante de un proceso de producción, y cuya finalidad no sea la producción de esa sustancia u objeto, pueda ser considerada como un subproducto y no como un residuo, cuando se cumplan las siguientes condiciones: 
  • Que se tenga la seguridad de que la sustancia u objeto va a ser utilizado ulteriormente, 
  • que la sustancia u objeto se pueda utilizar directamente sin tener que someterse a una transformación ulterior distinta de la práctica industrial habitual, 
  • que la sustancia u objeto se produzca como parte integrante de un proceso de producción, y 
  • que el uso ulterior cumpla todos los requisitos pertinentes relativos a los productos así como a la protección de la salud humana y del medio ambiente, sin que produzca impactos generales adversos para la salud humana o el medio ambiente. 
Para poder considerar una sustancia u objeto como subproducto, estas cuatro condiciones deberán cumplirse de forma simultánea; esto es, sólo si satisfacen todas y cada una de ellas, estaremos ante un subproducto; en caso contrario el régimen jurídico aplicable será necesariamente el de los residuos. 

En consecuencia, aquellas sustancias u objetos que se declaren como subproductos les será de aplicación la normativa específica para productos o sustancias, en particular, el Reglamento (CE) 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH) y el Reglamento (CE) 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (CLP) y otras normativas específicas que pueden afectar a la sustancia u objeto.

En la mayoría de las Comunidades Autónomas se viene utilizando el termino subproducto con anterioridad a la aprobación de la Ley 22/2011, de 28 de julio, y en muchos casos no se ajusta exactamente al nuevo concepto de subproducto que introduce la legislación comunitaria. 

La Disposición Transitoria Primera de la Ley 22/2011 preveía que se continuaran aplicando los procedimientos administrativos vigentes en la materia hasta que no se pusieran en marcha los mecanismos previstos en el artículo 4.2 de la citada Ley, es decir, la evaluación en el seno de la Comisión de Coordinación en materia de residuos, de la consideración como subproducto de determinados residuos de producción y si procede, se dicte la correspondiente Orden Ministerial.

Procedimiento de declaración:

El procedimiento desarrollado por el Grupo de Subproductos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para la declaración como subproducto se ha basado en el documento Draft Guidelines on the interpretation of key provisions of Directive 2008/98/CE on waste y en la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo (COM). Comunicación interpretativa sobre residuos y subproductos, desarrollados por la Comisión Europea.

El procedimiento para regular la declaración de un residuo de producción como un subproducto se secuencia en dos fases; La primera, correspondiente a la solicitud general de declaración de subproducto y la segunda, relativa a la notificación de la intención de acogerse a lo establecido en la correspondiente Orden Ministerial. 

Solicitud de declaración de subproducto:

En relación con la primera fase, será el Grupo de Trabajo de la Comisión de Coordinación en materia de residuos, el responsable de evaluar el cumplimiento de las condiciones del artículo 4 para la utilización en uso específico del residuo de producción en cuestión. Como resultado de este análisis se aprobará, si procede, la correspondiente Orden Ministerial, que será de carácter abierto a todas aquellas empresas que quieran gestionar un subproducto bajo las condiciones establecidas en dicha Orden.

La solicitud de declaración de subproducto se presentará de forma conjunta por la industria productora o agrupación de industrias productoras de un determinado residuo de producción y por las empresas receptoras o agrupación de empresas receptoras interesadas en utilizarlo y se entregará al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y será dirigido a la Comisión de Coordinación en materia de residuos.

Una vez analizada toda la información suministrada por los solicitantes, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente elaborará un informe para su evaluación por el Grupo de Trabajo sobre Subproductos de la Comisión de coordinación en materia de residuos.

Cuando proceda, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, elaborará una propuesta de Orden Ministerial, que tramitará siguiendo los procedimientos habituales para este tipo de desarrollo legislativo. 

La Orden Ministerial regulará de forma general los siguientes aspectos:
  • El momento concreto en que un residuo de producción deja de ser residuo y pasa a ser considerado subproducto para el uso específico regulado en la Orden.
  • Las disposiciones relativas al procedimiento de notificación por el que el productor le notifica a la CA donde se genere ese residuo de producción, la intención de utilizar el residuo de producción objeto de la Orden Ministerial como subproducto. La notificación estará vigente en tanto que no se produzcan cambios en los procesos de producción y de utilización del residuo, en el propio residuo de producción y los destinos concretos.
  • Las obligaciones de información de los productores y usuarios del subproducto en relación con el uso del mismo.
En caso de que se detecten nuevos usos del subproducto, distintos a los especificados en la Orden Ministerial, deberá iniciarse un nuevo proceso de solicitud para la declaración general de subproducto.

Notificación de subproducto:

La Orden Ministerial establecerá la forma en la que los solicitantes deberán notificar a las CCAA su intención de utilizar un residuo de producción en base a lo establecido en dicha orden, así como el contenido mínimo de la notificación. Esa notificación podrá llevarse a cabo a través de tres figuras, en función de las conclusiones establecidas en el Informe final sobre la consideración del residuo de producción como subproducto para un uso específico:
  • Aplicación de las normas existentes para el residuo de producción durante el uso específico. En caso de que existan normas reguladoras de los residuos de producción para un uso concreto y que éstas permitan garantizar el cumplimiento de todas o de algunas de las condiciones establecidas en la Ley 22/2011, de 28 de julio, para su consideración como subproducto, podrá valorarse la procedencia de eliminar esta segunda fase del procedimiento o limitar las condiciones a cumplir durante la misma. 
  • Declaración responsable. En este caso, desde la fecha de notificación a las CCAA el notificante podrá empezar a gestionar el residuo de producción como subproducto. 
  • Comunicación. En este caso, el notificante podrá empezar a gestionar el residuo de producción una vez finalice el plazo que se establezca en la Orden Ministerial para que el órgano ambiental competente de la CA donde se presente la comunicación resuelva este trámite. 
Control de subproductos:

Las CCAA que reciban la notificación, procederán a inscribir en un apartado específico del Registro de producción y gestión, a la empresa productora y la Orden Ministerial correspondiente.

Las empresas productoras y utilizadoras del subproducto llevarán un registro cronológico de las cantidades producidas y gestionadas como subproducto, así como de los destinos de las mismas, que deberá mantenerse y estar a disposición de la autoridad competente durante un período de tiempo de 3 años para su inspección. Por otra parte y a efectos de inspección, se recomienda que el transporte del subproducto vaya acompañado de una copia de la notificación.