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Somos una organización dedicada a las consultoría de gestión empresarial ubicada en Bizkaia. Nuestro conocimiento, junto con el de nuestros colaboradores, nos permite desarrollar proyectos de gestión en los ámbitos de la calidad, medioambiente, seguridad y salud laboral, estrategia y personas, e implantar soluciones personalizadas e integrales para la consecución de objetivos concretos que permitan mejorar la competitividad de nuestros clientes.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Desfibriladores externos automáticos en la empresas. Obligaciones.

Muchas dudas surgen a la hora de determinar si un trabajador ha de tener formación y cualificación adecuadas para el uso de un DESA (Desfribilador Externo Automático). Es una cuestión recurrente entre nuestros clientes, y desde este post intentaremos explicar la situación legal en esta materia.

En la edición digital de hoy del El Correo (18.12.2014), se publica la noticia del descontento existente entre los trabajadores del Metro de Bilbao al respecto de la instalación de varios DESA por estación. Estos demandan mayor formación de la plantilla ya que desde el Comité de Salud Laboral se declara que «entendemos que una parte de la plantilla necesita actualizar urgentemente su formación y, otra parte, recibir un primer curso sobre este asunto tan importante».

Al parecer, un porcentaje elevado del colectivo que trabaja en conducción y en las estaciones recibió formación sobre cómo manejar este tipo de dispositivo en enero de 2012, mientras que las personas que se han ido incorporando a la plantilla en este tiempo, así como varios empleados que por diversas razones no completaron las clases, carecen de preparación alguna.

Desde la dirección de empresa se declara que hoy por hoy, Metro Bilbao cumple con la legislación al respecto y no son urgentes medidas de formación adicionales. Pero ¿quién tiene razón?.

El Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, establece las condiciones y requisitos mínimos de seguridad y calidad en la utilización de desfibriladores automáticos y semiautomáticos externos (DESA) fuera del ámbito sanitario. Su instalación no es obligatoria, aunque se establece que las administraciones sanitarias de las comunidades autónomas promoverán y recomendarán la instalación de los DESA, en aquellos lugares en que se concentre o transite un gran número de personas, como centros comerciales, centros de comunicación y tránsito de personas, etc.

Este Real Decreto deja a las comunidades autónomas la potestad de establecer los mecanismos necesarios para autorizar el uso de los DESA a todas aquellas personas que estén en posesión de los conocimientos mínimos y básicos necesarios para ello, así como la formación tanto inicial como continuada, para el personal no sanitario.

Así mismo, se determina que los organismos, empresas e instituciones públicas y privadas que instalen un DESA serán responsables de garantizar su mantenimiento y conservación, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.

El País Vasco legisló ya en el año 2007 a este respecto, anticipándose a Real Decreto. El Decreto promulgado contenía los mismos requisitos básicos (instalación voluntaria, formación y acreditación necesarias, mantenimiento a cargo de la empresa,…). Un reciente Decreto del año 2013, estableció que las personas físicas o jurídicas interesadas en instalar un desfibrilador externo automático para su uso por personal no sanitario deberán acreditar junto con su comunicación previa que el personal usuario cuenta con “formación mínima en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar”, denegándose en caso contrario la instalación.


Así el Decreto 337/2010, de 14 de diciembre, por el que se modifican diversos decretos en materia sanitaria para su adaptación a la normativa de trasposición de la Directiva de Servicios estableció en su artículo 11 lo siguiente:

“1.– El personal no sanitario se considerará acreditado para el uso de desfibriladores externos automáticos, teniendo en cuenta que dicho uso está incardinado en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar con el apoyo de los servicios de emergencias de Osakidetza-Servicio vasco de salud, con los que se contactará al inicio de actuaciones.

2.– Las personas físicas o jurídicas interesadas en instalar un desfibrilador externo automático para su uso por personal no sanitario deberán comunicarlo previamente al Departamento de Sanidad y Consumo, indicando el lugar donde va a quedar instalado y las características técnicas del mismo. La comunicación deberá realizarse mediante el modelo que se incorpora en anexo al presente Decreto.

3.– La persona que lo instale es responsable de garantizar su conservación y mantenimiento de acuerdo con las instrucciones del fabricante. En todo caso, los interesados y las empresas o instituciones, deberán acreditar junto con su comunicación previa que el personal usuario cuenta con formación mínima en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar, denegándose en caso contrario la instalación.”

El problema está en determinar que se entiende por “formación mínima en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar”. El Decreto del año 2007 (Decreto 8/2007, de 23 de enero, por el que se regula el uso de desfibriladores externos automáticos por personal no sanitario) clarificaba la formación en cuanto a tipo, duración, formadores acreditados, etc… Pero todos los apartados han sido derogados por el Decreto 337/2010 dejando a interpretación de la empresa y del Departamento de Sanidad y Consumo que es la formación mínima necesaria.

Llegados a este punto, aunque Metro Bilbao puede acreditar que los trabajadores que ya tenían la formación les sirven para cumplir con la comunicación previa requerida en el art 11 del Decreto 337/2010, puede que no cumpla con el espíritu del mismo, porque puede darse el caso de tener en servicio a trabajadores que se hayan incorporado después del año 2012 y no tengan las “formación mínima en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar”. 

Por lo tanto la demanda del Comité de Salud Laboral no está del todo desencaminada y si en su empresa existe un DESA no olvide que debe registrar el mismo y acreditar formación de al menos un trabajador en reanimación cardiopulmonar.

martes, 16 de diciembre de 2014

BRC. Seguridad alimentaria e instalaciones. Requisitos básicos.

La demanda de seguridad alimentaria es cada día mayor. Los consumidores y las autoridades exigen cada vez más que los alimentos que consumimos ofrezcan unos altos niveles de calidad y seguridad. Si hay algún problema, es necesario identificar sus causas rápidamente y solucionarlo lo antes posible. Toda empresa que desee exportar sus alimentos a Estados Unidos, ha de tener en cuenta que las empresas importadoras están exigiendo certificados de gestión que aseguran dicha inocuidad, como son los certificados BRC ó BRC/IOP (en el caso de embalajes de productos alimentarios). Asimismo en la certificación BRC se ha convertido en el marco en el cual muchas compañías de distribución del Reino Unido basan sus programas de evaluación de sus proveedores, entre estos distribuidores se encuentran Asda, Tesco y Sainsbury’s.

En nuestro país un ejemplo de ello es Mercadona ha realizado un esfuerzo en materia de seguridad alimentaria, como ponen de manifiesto el control y seguimiento realizado en todos los supermercados y almacenes de la compañía, así como la revisión de los procesos de transporte de más de 300 rutas distintas.

La regla de oro de Mercadona se caracteriza en que cualquier producto tiene primero que garantizar la seguridad alimentaria; después la calidad; luego, ofrecer servicio; en cuarto lugar, ser competitivo en precio; y en quinto, generar beneficio.

Por ello, Mercadona está fomentando la gestión responsable en materia de seguridad alimentaria de todas sus empresas proveedoras, lo que supone la obtención o renovación de certificaciones en las más reconocidas normas de seguridad alimentaria, como la IFS v-5, las ISO 22.000 o las BRC.

Pero para poder implantar cualquiera de estas normas de manera exitosa, se han de disponer de unas instalaciones adecuadas. Entre los estándares más exigentes está el del British Retail Consortium.

El estándar BRC, exige la clasificación de las instalaciones en función del riesgo de contaminación del alimento:
  • Zonas Cerradas de Producción
  • Áreas de Bajo Riesgo
  • Áreas de Cuidados Especiales
  • Zonas de Alto Riesgo

El estándar incorpora una Guía para la Categorización de Zonas de Producción según el Riesgo donde se incluye un árbol de decisión, con el único objeto permitir una categorización objetiva de las zonas según el riesgo.

Una vez categorizadas las zonas, se requiere:
  • Asegurar la separación efectiva de zonas de alto y bajo riesgo.
  • Disponer de un Plano las diferentes zonas de riesgo y los flujos de producto y personal para que se pueda identificar posibles puntos fuente de contaminación cruzada.
  • Plan de Distribución de Agua documentado en el que se establezcan los puntos de muestreo, almacenamiento, tratamiento,…
  • Métodos de detección y eliminación de Cuerpos Extraños y justificación de la tecnología utilizada, la localización del equipo y la elección de cualquier otro parámetro que influya sobre la sensibilidad del equipo.
  • Una planificación de limpieza que tenga en cuenta, por ejemplo, la necesidad de desmantelar ciertos equipos fuera del periodo productivo.
  • Disponer de informes periódicos realizados por expertos en control de plagas que revise los datos de los controles realizados y que aporte una visión general del estado del control de plagas.
Asimismo las instalaciones han de tener en cuenta los requisitos enumerados en la tabla adjunta en su diseño y concepción, para que puedan ser mantenidas y gestionadas con el mínimo riesgo para la inocuidad de los alimentos.



lunes, 15 de diciembre de 2014

Cumbre del clima 2014. ¿Éxito o fracaso?

La Cumbre del clima resolvió en una hora lo que se había atascado dos semanas. Los delegados de los 196 países presentes en Lima (Perú) solo se pusieron de acuerdo para presentar un documento conjunto en la madrugada del domingo. Después de alargar un día extra la reunión se alcanzó un acuerdo la madrugada del domingo porque no había más remedio. 

Los países fijaron los requisitos para que todos presenten sus compromisos individuales para luchar contra el calentamiento global ante la ONU antes del 1 de octubre del próximo año. Ese es el camino abierto hacia la cumbre que todo el mundo tiene en mente: París 2015. En Francia se tiene que firmar un nuevo pacto global para sustituir al ya obsoleto Protocolo de Kioto. La presión sobre París es enorme, los científicos han hablado claro y aseguran que si no se empieza a trabajar desde ya en la reducción de emisiones contaminantes el calentamiento global puede crear efectos devastadores en todo el planeta.

Con París en la mira de todos, los avances de esta cita de Lima son relativos. Se llegó a Perú con la idea de que de aquí saldría un borrador del futuro acuerdo. Eso se ha conseguido solo a medias. Existe un texto que compila todas las aspiraciones de los 196 países, pero aún es inmanejable. 

El objetivo a largo plazo es evitar que la temperatura del planeta suba más de dos grados, barrera fijada por la ciencia para impedir consecuencias catastróficas. Eso implica trabajar en varios frentes. Hay que frenar la deforestación, aumentar el desarrollo de energías limpias o reducir el uso de combustibles fósiles.

Los países en vías de desarrollo, más vulnerables a los efectos del cambio climático, no están dispuestos a avanzar en la lucha común si los más ricos y con mayor responsabilidad en la contaminación no se comprometen a entregarles ayudas para enfrentar al calentamiento global. Ese fue uno de los puntos que impidió el acuerdo hasta que el texto final incluyó la petición a los países desarrollados de aumentar las ayudas.

El problema es que las ayudas que los países desarrollados prometieron dar por su mayor responsabilidad en el cambio climático a los países pobres —el llamado Fondo Verde— aún están lejos de cumplirse. Los 10.000 millones de dólares apalabrados hasta ahora apenas suponen un 10% del objetivo comprometido de 100.000 millones anuales a partir de 2020.

El Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés), fue adoptado como mecanismo financiero de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) a finales de 2011. Su objetivo es contribuir de manera ambiciosa a la consecución de los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático de la comunidad internacional. 

Finalmente, en el texto final se han incluido las siguientes reclamaciones de los países en vías de desarrollo:
  • Reconocer que los países tienen responsabilidades diferentes en la emisión de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, en la obligación de disminuirla para evitar que siga subiendo la temperatura de la Tierra. “Aún vivimos en un mundo con profundas desigualdades: la diferenciación no es una referencia que pertenece al pasado”, afirmó el delegado de Brasil. Este punto fue aceptado e incluido en el texto final.
  • Incluir referencias a la financiación de las ayudas de las naciones ricas a los países menos desarrollados para enfrentarse a los efectos del cambio climático. “La acción contra el cambio climático cuesta. En vez de hacer que los países que contaminan paguen, están haciendo que paguen los pobres”, dijo el delegado de India. Nicaragua y Uganda también expresaron la misma preocupación. El documento finalmente aprobado puso el acento sobre la necesidad de aumentar las ayudas.
  • Detallar que las ayudas económicas de los países ricos se destinen a los países que sufren pérdidas y daños debido al cambio climático. Fue reclamado por Filipinas, Uganda, Nicaragua, Pakistán y otros países africanos. El texto final incluye una referencia y dice que se retomará el tema.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Transpaleta manual. Riesgos y medidas preventivas.

La transpaleta manual es un tipo de carretilla manual que constituye un equipo básico, por su sencillez y eficacia, y que tiene un uso generalizado en la manutención y traslado horizontal de cargas unitarias sobre paletas (pallets).


Las transpaletas son el origen de bastantes accidentes laborales que tienen como consecuencias lumbalgias, hernias, heridas en las piernas y tobillos y aplastamientos y pinzamientos en pies y manos; atentan tanto a los operarios que las manejan como a otros que se encuentren en sus proximidades.

Los principales riesgos identificados asociado al manejo de estos equipos son:
  • Sobreesfuerzos, por transporte de cargas demasiado pesadas, superficie de trabajo en mal estado, bloqueo de las ruedas directrices o porteadoras…
  • Atrapamientos y golpes en extremidades inferiores y superiores, por caída de la carga transportada, mala utilización de la transpaleta,…
  • Caídas al mismo nivel debidas a deslizamiento o resbalamiento del operario durante el manejo de la transpaleta por mal estado de la superficie de trabajo.
  • Choques con otros vehículos u objetos o instalaciones debido a que las superficies de movimiento son reducidas o insuficientes.
  • Caídas a distinto nivel debidas espacio de evolución reducido para la carga o descarga de un camión que disponga de portón trasero elevador o desde un muelle de descarga elevado.
Las medidas preventivas se centran en dos factores importantes:
  • Formación e información sobre el uso operativo de la misma.
  • Condiciones de trabajo apropiadas.
Uso del equipo:

El operario habilitado para el manejo de la transpaleta deberá seguir una serie de normas de conducción y circulación que se exponen a continuación:
  • Conducir la carretilla tirando de ella por la empuñadura habiendo situado la palanca de mando en la posición neutra o punto muerto; el operario avanza estirando del equipo con una mano estando situado a la derecha o izquierda de la máquina indistintamente. El brazo del operario y la barra de tracción constituyen una línea recta durante la tracción, lo que exige suficiente espacio despejado durante el transporte.
  • Mirar en la dirección de la marcha y conservar siempre una buena visibilidad del recorrido.
  • Si el retroceso es inevitable, debe comprobarse que no haya nada en su camino que pueda provocar un incidente.
  • Supervisar la carga, sobretodo en los giros y particularmente si es muy voluminosa controlando su estabilidad.
  • No utilizar la transpaleta en superficies húmedas, deslizantes o desiguales.
  • No manipular la transpaleta con las manos o el calzado húmedos o con grasa.
  • Se deben observar las señales y reglas de circulación en vigor en la empresa, siguiendo sólo los itinerarios fijados.
  • En caso de que deba descenderse una ligera pendiente, sólo se hará si se dispone de freno y situándose el operario siempre por detrás de la carga. La pendiente máxima a salvar aconsejable será del 5 %.
Cuando se deban efectuar trabajos de carga y descarga sobre un puente de carga se deberán tomar la siguientes precauciones:
  • Comprobar que se encuentra bien situado y convenientemente fijado.
  • Que el vehículo con el que se encuentra unido el puente no pueda desplazarse.
  • Comprobar que el puente puede soportar la carga máxima prevista de carga o descarga contando el peso de la máquina.
  • Jamás debe colocarse la transpaleta sobre una pasarela, plancha, ascensor o montacargas sin tener completa visibilidad.



Condiciones de trabajo:

Las superficies de los locales de trabajo deberán ser de resistencia suficiente, llanos y libres de irregularidades.

Los pasillos de circulación deberán estar delimitados y libres de objetos y diseñados de forma racional y de una anchura suficiente. Hay que tener en cuenta que entre las hileras de paletas debe caber la transpaleta y el operario que la manipula.

Los lugares donde puedan existir entrecruzamientos deberán estar señalizados adecuadamente y a ser posible instalar espejos que faciliten la visión.

Mantener en buen estado de limpieza las zonas y lugares de paso de las transpaletas para evitar el deslizamiento de las mismas o del propio operario que las maneja.

martes, 9 de diciembre de 2014

Locales de primeros auxilios y médicos de empresa. ¿Cuando son obligatorios?

Locales de primeros auxilios:

Están obligados a disponer de un local específico aquellos lugares de trabajo utilizados por
primera vez o que hayan sufrido ampliaciones o transformaciones a partir de la fecha de entrada en vigor del RD 486/97 y que consten de más de 50 trabajadores o más de 25 teniendo en cuenta la peligrosidad y las dificultades de acceso al centro de asistencia más próximo, si así lo determina la autoridad laboral.

La dotación mínima del mismo será de un botiquin, camilla y fuente de agua potable.

Las características ideales de una sala de primeros auxilios son las siguientes:
  • que permita el acceso a camillas y ambulancias o a otros medios de transporte a un hospital;
  • que sea lo bastante grande para albergar una cama, con suficiente espacio alrededor para que el personal pueda trabajar en torno a ella;
  • que esté limpia, bien ventilada, bien iluminada y que se mantenga ordenada;
  • que esté reservada para la administración de primeros auxilios;
  • que esté claramente identificada como servicio de primeros
  • auxilios, con la señalización correcta y bajo la responsabilidad del personal de primeros auxilios;
  • si no hay agua corriente, deberá haber agua almacenada en recipientes desechables cerca del botiquín de primeros auxilios para el lavado y la irrigación ocular;
  • debe estar equipada con toallas, almohadas y mantas, ropa limpia que pueda utilizar el personal de primeros auxilios y un contenedor de residuos.
Médico de empresa y personal de primeros auxilios:

El médico de empresa es una figura asociada a los servicios de prevención, ya sean propios o ajenos. Si su empresa dispone de servicio de prevención propio, con la especialidad de medicina en el trabajo acreditada, deberá disponer de médico de empresa. En caso contrario, deberá tenerla contratada a través de un servicio de prevención ajeno que asumirá estas funciones junto a la mutua de accidentes.

En ambos casos, una organización debe disponer de un personal de primeros auxilios debidamente formado, dependiendo claro está de la complejidad de las actividades y el centro de trabajo.

El personal de primeros auxilios está integrado por personas presentes en el lugar de trabajo; normalmente, son trabajadores que conocen las condiciones específicas de trabajo, que no siempre disponen de cualificación médica, pero sí de la formación
y la preparación necesarias para realizar tareas muy específicas. No todos los trabajadores cumplen los requisitos para recibir formación sobre la prestación correspondiente. El personal de primeros auxilios debe ser cuidadosamente seleccionado, y deben considerarse atributos como la fiabilidad, la motivación y la capacidad para tratar a las personas en una situación de crisis.

En la práctica, puede establecerse una diferencia entre dos tipos de personal de primeros auxilios:
  • el personal de primeros auxilios de nivel básico, que recibe una formación básica, como se describe más adelante, y que está cualificado para actuar en los casos en los que el riesgo potencial en el trabajo es bajo;
  • el personal de primeros auxilios de nivel avanzado, que debe recibir una formación básica y avanzada, y ha de estar cualificado para actuar en los casos en los que el riesgo potencial sea más alto, especial o poco común.
La formación en primeros auxilios no está reglada en cuanto a contenido o duración y por ello es importante que la propia organización sea la que valore el tipo de formación que requerirá su personal.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Baterias para vehículo eléctrico. La revolución del grapheno.

Si hay algo que quita el sueño a los fabricantes de vehículos eléctricos son las baterías. Es una exigencia del sector aumentar su potencia y duración, así como reducir el tiempo de carga. Quebraderos de cabeza que están a punto de llegar a su fin, gracias a una sustancia llamada grapheno.

El grafeno, descubierto en 2004 por los doctores Andre Geim y Konstantin Novoselov en la Universidad de Manchester, presenta unas propiedades incréibles. Es una sustancia formada de carbono puro, con átomos dispuestos en patrón regular hexagonal, similar al grafito, pero en una hoja de un átomo de espesor. Es muy ligero, una lámina de 1 metro cuadrado pesa tan sólo 0,77 miligramos. Se considera 200 veces más fuerte que el acero y su densidad es aproximadamente la misma que la de la fibra de carbono, siendo, aproximadamente, 5 veces más ligero que el acero. 

Una compañía española, Graphenano, productora de grafeno a escala industrial, y el primero del mundo, se ha unido a la Universidad de Córdoba para conseguir las primeras baterías de polímero de grafeno. 

La empresa Grabat Energy será la encargada de la fabricación de las celdas, que ya se han probado en Córdoba, a partir del próximo año. Dos de las cuatro grandes firmas de automoción alemanas (todavía no pueden revelar nombres) empezarán este mes a probar las baterías con sus coches eléctricos.

Las ventajas de utilizar el grapheno en las baterías eléctricas, se traducen en densidad energética, duración, rapidez de carga, peso y precio. «Va a suponer un gran salto hacía adelante para industrias como la aeronáutica, la automoción, la computación o el suministro de energía, mejorando la eficiencia y ofreciendo posibilidades que, hasta ahora, tan solo podían ser imaginadas», afirma el vicepresidente de Graphenano, José Antonio Martínez.

El nuevo producto, desarrollado junto a la Universidad de Córdoba, presenta una potencia «muy superior» a la de cualquier otra tecnología disponible en el mercado, un hecho que «minimiza el porcentaje de energía desperdiciada durante su uso». Si una batería de ion-litio (las más avanzadas hasta el momento) tiene una densidad de 180 Wh/Kg, una de grafeno supera los 600 Wh/Kg. Es decir,triplica la potencia de la mejor tecnología actual del mercado.

También gana en tiempo de vida. Según Martínez, las baterías de Graphenano son capaces de durar hasta cuatro veces más que las tradicionales de hidruro metálico y dos veces más que las de litio. Así por ejemplo, «un vehículo eléctrico podría alcanzar con esta tecnología los 1.000 kilómetros de autonomía». Y todo ello con una carga que no supera los ocho minutos.

Las propiedades del grafeno también permiten reducir el peso de las baterías «a la mitad» de las convencionales, «aumentando el rendimiento y la autonomía de las máquinas en las que se aplica». La Universidad de Córdoba trabaja ahora en reducir el volumen para una versión avanzada de las baterías. 

El grafeno tiene «mucha densidad», por eso de momento las baterías están indicadas para vehículos eléctricos (desde barcos a coches). En el futuro, el equipo espera poder reducir su tamaño para incorporarlas en dispositivos electrónicos como teléfonos móviles.

El coste es otra de las ventajas de las baterías de grafeno, que fabricará y comercializará la empresa Grabat Energy. Este productoserá «hasta un 77% más barato» que los de litio, «situándose al alcance de los consumidores desde el mismo día en el que salgan a la venta». Asimismo, serán compatibles con los dispositivos o vehículos ya existentes, evitando una adaptación de infraestructura para su uso y favoreciendo su rápida implementación.




martes, 2 de diciembre de 2014

Diferencia entre calibración, verificación y ajuste.

En muchas ocasiones nuestros clientes nos cuestionan sobre tres conceptos ampliamente reconocidos en el mundo de la gestión de la calidad, que están interelacionados entre si pero que no son exactamente lo mismo. Estos conceptos son la calibración, verificación y ajuste de equipos.

Para poder distinguirlos vamos a fijarnos en el objeto que se persigue cada uno de ellos. Pero antes hay que tener en cuenta dos aspectos importantes a tener en cuenta en la calibración/verificación de equipos: Criterios de aceptación /rechazo y rango de medida.

En ambos los casos de calibración y verificación hay que tener claramente definido estos aspectos.

Aceptación/rechazo y rango de medida:

El criterio de aceptación/rechazo es un parámetro mediante el cual se puede afirmar que un equipo de medida es apto o no para su uso. En el caso de que exista tolerancia de medida o requisito legal este criterio es fácil de aplicar ya que viene dado. Si se supera la tolerancia para el que se va a usar el equipo o el límite legal promulgado, el equipo ha de ser retirado o catalogado como no apto. El problema viene cuando no existen estas limitaciones y es donde el usuario ha de definir el criterio más consecuente de acuerdo a la experiencia o referencias anteriores.

El rango de medida viene dado por el uso al que está destinado el equipo. Es decir, una balanza puede tener una capacidad de medición de 0 a 1000 Kgs, pero en realidad el uso que se le da está entre 30 y 200 Kgs, por lo que la calibración o verificación se realizará dentro de estos intervalos de medida, ya que en todo el rango de medidas un equipo puede NO medir con la misma exactitud y/o precisión, y tampoco nos interesará saber cómo mide el equipo fuera del rango de uso, ya que es una pérdida de tiempo y dinero.

Calibración, verificación y ajuste:

La calibración busca definir la incertidumbre de medida de un equipo (ver artículo publicado en este mismo Blog: Técnicas estadísticas aplicadas a la calidad). Es decir la capacidad de un equipo de reproducir con exactitud y precisión un valor medido, y así poder establecer con un alto índice de confianza (usualmente el 95%) que las mediciones dadas están dentro del rango de incertidumbre dado (± 0,05 mm, ± 0,1 mg,….). 

La calibración es imprescindible cuando el proceso, cliente o una ley determine que una medida ha de estar dentro de unas tolerancias determinadas, es decir que estén dentro de un rango de medida dado. Traducido al día a día, no podremos medir una cota, masa o cualquier otra magnitud física, con un equipo que tenga una incertidumbre de medida que exceda la tolerancia exigida.

La verificación pretende asegurar que un equipo de medida está en un estado de uso adecuado y que la medida realizada será lo suficientemente exacta como para asegurar que las mediciones futuras serán muy próximas al valor verdadero de la dimensión medida. Es decir la verificación se realiza cuando no sea imprescindible trabajar bajo tolerancias de medida. Para realizar una verificación adecuada es recomendable verificar 2 ó 3 veces por dimensión medida a lo largo del rango de uso del equipo a verificar. Por ejemplo; Si disponemos de un termómetro a verificar cuyo rango de medida es de -20ºC a 20 ºC lo más correcto sería realizar tres mediciones a -20ºC, tres mediciones a 0ºC y tres mediciones a 20ºC. 

El ajuste de un equipo, es la operación necesaria para reducir en la medida de lo posible el error de medida de un equipo, corrigiendo el mismo para que el valor medido se acerque lo máximo posible al valor real mejorando la exactitud del mismo. Un ejemplo de ello es los ajustes realizados en un comparador de esfera, el blanco realizado en un espectrofotómetro o la mal llamada calibración de pHmetros (en realidad se usa una disolución de referencia para ajustar la lectura de los electrodos a un valor conocido).

Calibración y trazabilidad hasta patrón internacional.

Una vez que se tiene claro si hay que calibrar un equipo o no, otro aspecto imprescindible es asegurar la trazabilidad de la calibración hasta un patrón internacionalmente reconocido. ¿Y esto que es?. Pues bien, hay que asegurar que la calibración se realiza contra equipos o dimensiones patrón testadas bajo unas determinadas condiciones. El centro español de metrología (CEM) los define como “Patrón reconocido por una decisión nacional, en un país, para servir como referencia para la asignación de valores a otros patrones de la magnitud considerada”.

Esto se puede hacer de dos formas:
  • Calibrar directamente el equipo deseado en un laboratorio externo acreditado por ENAC.
  • Calibrar internamente el equipo deseado frente a dimensiones (masas, bloques patrón,…) o frente a otros equipos calibrados externamente como en el primer caso.
Así en nuestro plan de calibración podríamos tener 5 pies de rey calibrados externamente, o un conjunto de bloques patrón calibrados externamente frente a los que calibrar los 5 pies de rey.

En la calibración interna de equipos, además de lo anterior, habría que tener en cuenta lo expuesto en nuestro artículo técnicas estadísticas aplicadas a la calidad, en lo relativo a la ley de propagación de las varianzas, y determinar unas condiciones de medición adecuadas. Es decir, se debería de dispone de un procedimiento de calibración interna. Pero será objeto de otro artículo.